Un joven de 21 años fue detenido en el barrio porteño de Monserrat, acusado de haber llevado adelante una campaña de hostigamiento digital contra una joven oriunda de Córdoba. La investigación lo vinculó con presuntos delitos de amenazas y coacción agravadas por el anonimato, en un contexto de violencia de género.
La medida fue impulsada por la Fiscalía de Instrucción Especializada en Cibercrimen de Córdoba, a cargo del fiscal Franco Pilnik. A través del Juzgado de Control y Faltas Nº3, se solicitaron allanamientos en dos domicilios ubicados en Monserrat, donde finalmente fue localizado y detenido el sospechoso.
En los procedimientos intervino personal de la Dirección Lucha Contra el Cibercrimen de la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que participó de las tareas destinadas a identificar y localizar al acusado.
De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la pesquisa, la víctima habría sido sometida a una campaña prolongada de hostigamiento digital. Entre las acciones investigadas se encontraron amenazas de muerte y de carácter sexual, además de la utilización de identidades falsas en redes sociales.
La investigación también detectó la creación de perfiles apócrifos, la difusión sin autorización de información personal de la joven y de integrantes de su familia, así como el envío de miles de mensajes y llamadas telefónicas desde números correspondientes a diferentes países.
Por las características de la maniobra, los investigadores consideraron que se trató de un caso de “gran nivel de complejidad técnica”. Para avanzar en la identificación del responsable fue necesario cruzar información aportada por plataformas digitales y empresas de telecomunicaciones, entre ellas Meta, TikTok y Google, además de prestadoras de telefonía.
A partir de las primeras evidencias recolectadas, los investigadores consiguieron identificar un teléfono celular desde el cual habría funcionado una estructura compuesta por 30 cuentas de correo electrónico y decenas de líneas telefónicas. Estas últimas habían sido activadas mediante tarjetas SIM descartables.
El seguimiento del tráfico de información permitió además reconstruir parte de los movimientos del sospechoso. De esa manera, los investigadores pudieron establecer un recorrido que se extendió desde la Patagonia hasta su posterior radicación en la Ciudad de Buenos Aires, en coincidencia con el patrón geográfico de los episodios que estaban bajo investigación.
La combinación de los distintos elementos de prueba permitió finalmente individualizar al joven y avanzar con la orden de allanamiento en los domicilios vinculados con él.
Durante los procedimientos fueron secuestrados dispositivos electrónicos, tarjetas SIM y otros elementos de interés probatorio, que quedaron incorporados a la investigación para continuar con el análisis de la evidencia digital.
El acusado quedó privado de su libertad y, según se informó, será trasladado a Córdoba durante los próximos días para participar de los actos procesales correspondientes en el marco de la causa.
