Una organización dedicada a la trata y explotación laboral de personas que trabajaban en el reciclaje de baterías de automóviles fue desarticulada en la provincia de Buenos Aires luego de una serie de allanamientos. Los operativos permitieron rescatar a 14 víctimas, algunas de las cuales presentaban distintos niveles de intoxicación, y detener a cinco personas: tres mujeres y dos hombres.
La investigación fue llevada adelante por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), que logró desarticular en el Conurbano bonaerense una estructura criminal que sometía a trabajadores a condiciones de explotación mientras realizaban tareas vinculadas con la fundición de plomo y el procesamiento de chatarra ferrosa como parte del reciclaje de baterías para vehículos.
Como consecuencia de los procedimientos, fueron detenidos el supuesto jefe de la organización y cuatro de sus colaboradores. Además, los investigadores rescataron a las personas que estaban sometidas a esas condiciones de trabajo y dispusieron la clausura de dos fábricas ubicadas en Malvinas Argentinas.
La causa se inició luego de una denuncia presentada por un hospital público. El establecimiento había atendido a un trabajador que posteriormente murió tras intoxicarse con gases nocivos en una planta industrial de Tortuguitas, donde presuntamente se realizaban tareas de fundición de distintos tipos de metales pesados.
Durante la investigación también se estableció que los empleados permanecían dentro de los establecimientos donde trabajaban. Allí vivían en contenedores y no contaban con los elementos de protección necesarios para desarrollar tareas consideradas insalubres.

A partir de la situación detectada, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires presentó una denuncia ante la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). Las primeras evaluaciones permitieron determinar que varias personas podían estar siendo víctimas de explotación laboral y, al mismo tiempo, encontrarse expuestas a sustancias altamente tóxicas.
Los investigadores analizaron informes elaborados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y la aseguradora, además de incorporar el testimonio de un familiar del trabajador fallecido. Con esos elementos lograron identificar un segundo predio que no figuraba declarado ante ningún organismo oficial.
Ante la gravedad de la situación, el Juzgado Federal Criminal y Correccional de Tres de Febrero, a cargo de Juan Manuel Culotta, con intervención de la Secretaría Nº8, encabezada por María Eugenia Negrello, encomendó al Departamento de Trata de Personas de la PFA que profundizara de manera urgente la investigación.
A partir de entonces, los agentes realizaron tareas de campo y acciones de inteligencia que permitieron confirmar las condiciones en las que se encontraban los trabajadores. Los empleados residían en contenedores instalados dentro de las plantas y no disponían de protección adecuada para realizar las tareas insalubres.
Según explicaron las autoridades, la situación de explotación se agravaba por la exposición permanente a los vapores producidos durante la fundición de plomo y otros metales. A esto se sumaba la manipulación de ácidos y otros productos químicos considerados altamente tóxicos y contaminantes, utilizados tanto en el proceso de reciclaje como en la fabricación de baterías.
Con las pruebas reunidas durante la pesquisa, la Justicia ordenó avanzar con los allanamientos de las dos plantas situadas en Malvinas Argentinas. Allí fueron rescatadas las 14 víctimas, en su mayoría provenientes de la provincia de Misiones.
Luego del operativo, los trabajadores fueron trasladados de urgencia a hospitales cercanos. En los centros de salud se les realizaron estudios médicos de alta complejidad con el objetivo de establecer los niveles de intoxicación provocados por la exposición a metales pesados.

Una vez concluidas las evaluaciones médicas, las víctimas quedaron bajo la custodia y asistencia de la Coordinación Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Afectadas por el Delito de Trata (C.N.R.).
El avance de la investigación permitió posteriormente identificar otros cuatro domicilios relacionados con la causa, ubicados en las localidades bonaerenses de Tigre, La Plata e Ingeniero Maschwitz. A partir de esa información, se ordenaron nuevos procedimientos en esos inmuebles.
Durante los cuatro allanamientos fueron detenidas tres mujeres y un hombre, quienes, de acuerdo con la investigación, tenían una relación directa con las fábricas que habían sido allanadas previamente.
Una de las mujeres imputadas fue detenida cuando llegaba a una de las propiedades investigadas. En ese momento llevaba una valija que contenía distintos elementos considerados de interés para la causa.
En los procedimientos también fueron secuestrados un automóvil, una computadora portátil, cuatro CPU, seis teléfonos celulares y una importante cantidad de documentación que quedó incorporada como evidencia.
Por otra parte, los investigadores confirmaron que el presunto líder de la organización y propietario de la empresa también quedó detenido. Se trataba de un hombre de 84 años, quien se presentó de manera espontánea ante el juzgado que intervenía en la causa acompañado por su abogado. Tras comparecer ante la Justicia, quedó detenido.
Finalmente, los cinco detenidos, todos argentinos y mayores de edad, quedaron a disposición del magistrado interviniente junto con los elementos secuestrados durante los operativos.
Los acusados quedaron vinculados a una investigación por la presunta infracción de la normativa vigente en materia de trata de personas y por homicidio culposo, en el marco de la causa que se inició a partir de la muerte del trabajador intoxicado en una de las plantas.
