Un delincuente que permanecía prófugo por su presunta participación en el asesinato de un agente penitenciario ocurrido en febrero de este año murió en José C. Paz luego de enfrentarse a tiros con la Policía y quitarse la vida cuando quedó rodeado por los efectivos.
El episodio ocurrió este miércoles, cuando personal policial que realizaba tareas preventivas observó en la vía pública, en inmediaciones de la calle Pichincha y la Ruta 197, a Joel Dylan Carrizo, alias “Pipo”, de 22 años. Los agentes lo reconocieron como una persona señalada como autora de distintos delitos cometidos en la zona.
Cuando los uniformados intentaron identificarlo, Carrizo sacó un arma de fuego y comenzó a disparar contra ellos. A partir de ese momento se produjo un enfrentamiento armado en el que uno de los policías recibió una herida en un miembro inferior. Pese a la lesión, el efectivo quedó fuera de peligro.
Después del primer intercambio de disparos, el sospechoso escapó y atravesó distintas viviendas de la zona mientras intentaba evitar el operativo policial. La persecución continuó hasta que llegaron refuerzos y se produjo un segundo enfrentamiento armado.
Durante ese nuevo tiroteo, Carrizo resultó herido. Al quedar acorralado por los agentes y sin posibilidades de continuar con la fuga, el joven se efectuó un disparo en la cabeza que finalmente le provocó la muerte.
Una vez que las autoridades confirmaron su identidad, constataron que sobre Carrizo pesaba una orden de detención vigente desde comienzos de marzo de 2026. El pedido de captura correspondía a una causa caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego y homicidio criminis causa.
La investigación por la que era buscado estaba vinculada con el asesinato de Alberto Javier Avalos, agente del Servicio Penitenciario Federal, quien murió el pasado 14 de febrero en José C. Paz durante un intento de robo.

En aquella causa intervinieron el Juzgado de Garantías N.º 6 y la UFI N.º 23, que investigaron las circunstancias en las que fue asesinado el integrante del Servicio Penitenciario Federal.
A partir del enfrentamiento ocurrido este miércoles se abrió una nueva investigación, que quedó a cargo de la UFI N.º 25 Descentralizada de Malvinas Argentinas, encabezada por los fiscales Rodrigo Fabián Suárez y Ariel Gustavo Wassouf.
Durante las tareas realizadas en el lugar donde finalizó la persecución, los investigadores secuestraron una pistola Bersa calibre 9 milímetros, sin numeración de serie y con el cargador colocado, que quedó incorporada como evidencia a la nueva causa.
