Una vivienda perteneciente a la familia de Elián Valenzuela, el cantante de RKT conocido popularmente como L-Gante, fue desalojada el miércoles luego de que un grupo de personas la ocupara de manera ilegal el pasado 22 de agosto en el partido bonaerense de General Rodríguez.
El procedimiento se produjo en el marco de una causa por usurpación y correspondió a una situación que se había iniciado antes de la denuncia presentada contra el artista por amenazas con un arma de fuego y violación de domicilio.
El abogado de L-Gante, Luciano Locatelli, explicó que el expediente por la vivienda era anterior a esa denuncia y detalló cómo se había desarrollado el conflicto.
El letrado señaló que las personas involucradas habían ingresado a la propiedad el 22 de agosto. Según explicó, a partir de esa situación se había iniciado una causa penal por usurpación, se había constatado lo ocurrido y finalmente la Justicia había dispuesto el desalojo del inmueble.
“Estos tipos habían usurpado esta casa el 22 de agosto. Irrumpieron en el lugar, hubo una causa penal por usurpación, se constató la situación y la Justicia ordenó el desalojo”, explicó Locatelli.
De esta manera, la propiedad había quedado nuevamente en poder de la familia de Valenzuela luego de la intervención judicial derivada de la denuncia por la ocupación del inmueble.
Por su parte, Claudia, madre de L-Gante, sostuvo que la familia había logrado recuperar la vivienda. En tanto, Verónica, una de las tías del cantante, contó que el lugar era utilizado habitualmente por familiares y personas cercanas al artista.
La mujer también remarcó que la situación registrada en agosto no había representado un episodio aislado en relación con el inmueble y explicó que sus familiares solían concurrir allí durante los fines de semana.
“Siempre veníamos los fines de semana”, expresó Verónica durante una conversación con Todo Noticias (TN).
Además, la mujer recordó quién había sido la última persona que había permanecido en la vivienda antes de la ocupación. Según relató, en junio había estado allí una mujer que se encargaba de cuidar a la madre de la familia.
“En junio estuvo la última persona que vivió en la casa, que era una señora que cuidaba a mi mamá”, agregó.
El desalojo se había concretado así en el marco de la causa penal iniciada por la usurpación de la vivienda, mientras que el expediente se había mantenido diferenciado de la denuncia posterior contra L-Gante por amenazas con arma de fuego y violación de domicilio.
