El juez Guillermo Lanfranco Pari resolvió otorgarle la libertad a uno de los imputados por el crimen del policía Eduardo Damián López, quien había sido atacado con un hierro en la cabeza a fines de junio durante la final de la Liga Cañadense que disputaron los clubes Carcarañá y Sportivo Las Parejas.
La medida benefició a Agustín Amarilla, uno de los dos acusados que tenía hasta el momento la investigación. En paralelo, las autoridades mantenían vigente una recompensa destinada a obtener información que permitiera identificar a otros involucrados en el ataque que terminó con la muerte del efectivo, ocurrida el 28 de junio, cuando una facción de una de las hinchadas se enfrentó con la Policía.
Aunque recuperó la libertad, Amarilla continuó vinculado a la causa y quedó sujeto a una serie de condiciones impuestas por la Justicia. Entre ellas, tuvo que fijar domicilio en Carcarañá y presentarse periódicamente a firmar ante la Oficina de Gestión Judicial.
Además, se le prohibió mantener contacto con testigos y se estableció que debía depositar una fianza de $2 millones.
Tras conocerse la decisión judicial, el fiscal Juan Pablo Baños anunció que apelaría la resolución ante la Cámara de Apelaciones, con el objetivo de impedir que Amarilla mantuviera el beneficio otorgado por el magistrado.
En el expediente también figuraba como imputado Julio Zalazar. De acuerdo con lo establecido durante la investigación, Zalazar había tomado una barra de hierro de casi un metro de largo y la había utilizado para golpear al policía en la cabeza.
Luego de esa primera agresión, siempre según la acusación, Amarilla había tomado el mismo elemento y lo había empujado hacia el interior del cráneo del efectivo, profundizando las graves lesiones que sufrió durante el ataque.
Buscaban identificar a otros involucrados
La investigación todavía no estaba cerrada y las autoridades sostenían que restaba identificar a otros coautores y/o partícipes del ataque que terminó provocando la muerte de López.
El efectivo había sido trasladado después de la agresión, pero finalmente murió al día siguiente en el Hospital de Emergencias Dr. Clemente Álvarez (HECA), como consecuencia de las heridas sufridas.
Ante la falta de información considerada fehaciente para avanzar sobre los demás responsables, las autoridades solicitaron la colaboración de la población para obtener datos que permitieran localizar a quienes pudieran haber participado o aportado información sobre los presuntos responsables, partícipes o instigadores del homicidio.
Para incentivar la llegada de información que ayudara a esclarecer el caso, permanecía vigente una recompensa de $25 millones destinada a quienes pudieran aportar datos útiles para identificar a los involucrados en el crimen del policía Eduardo Damián López.
