Un hombre de 55 años fue detenido en Zavalla, Santa Fe, luego de protagonizar un violento episodio durante un control de tránsito en la localidad de Pérez. El conductor de un BMW embistió a un inspector, lo arrastró durante aproximadamente siete metros y luego escapó por la Ruta Nacional 33.
El hecho ocurrió este lunes cerca del mediodía y comenzó cuando el Centro de Monitoreo Municipal de Pérez detectó que un BMW negro realizaba maniobras de sobrepaso mientras el semáforo se encontraba en rojo, en la intersección de Morelli y las vías del ferrocarril.
A partir de esa situación, los agentes de tránsito de la localidad recibieron la alerta y comenzaron a seguir al vehículo, que avanzaba hacia el oeste por la Ruta Nacional 33. El automóvil fue interceptado inicialmente a la altura de San Lorenzo, a unas siete cuadras del lugar donde se había registrado la infracción.
En ese punto, el inspector G.L., de 48 años, se acercó al conductor y le solicitó la documentación personal y la correspondiente al BMW. Mientras se desarrollaba el procedimiento, el hombre puso nuevamente el vehículo en movimiento de manera repentina.
En ese momento, el automóvil embistió al agente de tránsito y lo arrastró alrededor de siete metros antes de continuar la marcha y alejarse del lugar.
Luego de la fuga, el inspector logró incorporarse por sus propios medios y comunicó lo sucedido al Centro de Monitoreo Municipal. Con esa información se puso en marcha un seguimiento controlado del BMW, utilizando señales lumínicas y sonoras.

El operativo continuó durante aproximadamente 11 kilómetros y quedó a cargo del Comando Radioeléctrico provincial, que siguió al vehículo en dirección oeste por la Ruta Nacional 33.
Finalmente, los efectivos lograron detener al conductor en el cruce de la ruta 33 y el bulevar Villarino, dentro del ejido de Zavalla. El procedimiento se concretó alrededor de las 11.30 y el sospechoso fue reducido sin que opusiera resistencia.
El detenido fue identificado como Mario D., de 55 años y oriundo de Entre Ríos. Luego de su detención, se le realizó un test de alcoholemia que arrojó cero gramos de alcohol en sangre. De esta manera, se descartó que al momento del episodio estuviera conduciendo bajo los efectos del alcohol.
Tras la prueba, el hombre fue trasladado bajo custodia hasta la comisaría 22ª, donde continuó el procedimiento correspondiente. En tanto, el BMW quedó secuestrado por las autoridades como parte de las actuaciones.
Por otra parte, las fuerzas de seguridad confirmaron que el inspector G.L. se encontraba en buen estado de salud y que no necesitaba recibir asistencia médica después del impacto.
El agente de tránsito, además, comunicó que realizaría una denuncia penal contra el conductor por el episodio ocurrido durante el control vehicular en Pérez.
