El cuerpo de María Angélica Romero, una docente jubilada de 65 años que permanecía desaparecida desde marzo de 2025, fue identificado por el cuerpo forense de Salta. La mujer había desaparecido en la localidad de La Silleta y el hallazgo de sus restos permitió poner fin a una búsqueda que se extendió durante casi 17 meses.
Los restos óseos fueron encontrados en una finca ubicada en El Encón Grande. La identificación se concretó luego de realizar una prueba de ADN, que permitió confirmar que se trataba de Romero.
El hallazgo se produjo cuando dos hombres que realizaban tareas en la zona rural encontraron un cráneo humano. Inmediatamente, dieron aviso a la Policía, cuyo personal sospechó que los restos podían corresponder a la docente desaparecida.
A partir de ese momento, la División de Personas Desaparecidas de la Policía de Salta quedó a cargo de las actuaciones y comunicó los resultados de la investigación al Ministerio Público Fiscal (MPF).
Romero había desaparecido el 12 de marzo de 2025, cuando salió de su vivienda durante la mañana y nunca regresó. La investigación enfrentó distintas dificultades, entre ellas que la mujer no llevaba documentación al momento de su desaparición.
Pese a que la identidad de los restos ya pudo establecerse, las autoridades todavía no lograron determinar las circunstancias en las que se produjo su muerte. Por ese motivo, la investigación continuaba abierta para esclarecer qué ocurrió con la docente.
María Angélica Romero estaba jubilada y había desarrollado una reconocida trayectoria como profesora de historia y catequesis. Su desaparición había generado una profunda preocupación entre sus familiares, amigos y allegados, además de conmover a la comunidad de La Silleta.
