Un insólito robo ocurrió durante la madrugada de este viernes en un café del barrio porteño de Villa Devoto, donde un delincuente encapuchado ingresó al comercio luego de destruir la puerta de entrada y escapó con la caja registradora. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del local.
El hecho tuvo una particularidad: el sospechoso primero arrojó un adoquín contra la puerta para romper el vidrio y, como no logró abrirse paso por completo, terminó utilizando su propia cabeza para destrozar el blindex.
Según informaron fuentes policiales, el episodio ocurrió minutos antes de las 5 de la madrugada en “Cucu Café”, un comercio ubicado en la esquina de Epecuén y Ladines, a unos 700 metros de la avenida General Paz.
Las imágenes de las cámaras de seguridad, que luego fueron difundidas por los propios propietarios del café de especialidad, permitieron reconstruir el accionar del delincuente. A las 4:48, un hombre vestido completamente de negro y con el rostro cubierto se acercó al ingreso del establecimiento.
El sospechoso llevaba un adoquín en sus manos y lo arrojó contra la puerta para intentar ingresar. Después de provocar daños en el vidrio, utilizó su cuerpo y lanzó varias patadas contra el blindex para terminar de abrir un acceso.
Como el vidrio todavía resistía, el delincuente decidió golpearlo con la cabeza hasta conseguir romperlo por completo. Una vez que logró atravesar la puerta, ingresó rápidamente al interior del café.
En menos de un minuto, el hombre llegó hasta el sector del mostrador, tomó la caja registradora y escapó del lugar por el mismo agujero que había generado en la puerta. En ese momento, nadie advirtió el robo.

La situación fue descubierta recién al día siguiente, cuando el propietario del comercio llegó para comenzar la jornada laboral. Al ingresar, encontró el vidrio de la puerta completamente dañado y comprobó que faltaba la caja registradora.
Tras realizar la denuncia al 911, efectivos de la Comisaría Vecinal 11 B de la Policía de la Ciudad acudieron al café y realizaron una recorrida por la zona. Durante el procedimiento encontraron el elemento que había sido sustraído.
Valentín, uno de los dueños del comercio, expresó su indignación por lo ocurrido y destacó el esfuerzo que implicaba sostener un emprendimiento.
“El tema es la bronca de que vos querés emprender, querés salir adelante… Y viene uno sin intención y te rompe todo. Agradecemos que solo fue la caja registradora porque podría romper cualquier cosa”, manifestó este lunes durante una entrevista.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 32, a cargo de Leonel Gómez Barbella, con la Secretaría Única de Fernanda Insaurralde. La causa se inició bajo la carátula de “robo” y las autoridades trabajaban para identificar y localizar al responsable del ataque.
