La familia de un bebé de 12 días que murió después de recibir el impacto de una palta en la cabeza en Quilmes denunció que el municipio no había respondido a solicitudes anteriores para extraer el árbol ubicado frente a un jardín de infantes.
Según indicaron los familiares, las autoridades del Jardín de Infantes N.º 949 habían presentado un pedido formal para retirar el ejemplar el 8 de agosto de 2025. El trámite quedó registrado bajo el legajo 38329 y correspondía al árbol situado sobre la vereda de Conesa 385, junto al ingreso de la institución.
La situación había generado preocupación entre las familias que concurrían habitualmente al establecimiento. Giuliana Gómez, madre de Lucas, cuestionó que no se hubiera realizado la poda o extracción solicitada con anterioridad.
“No vinieron a podar antes para evitar esto. Desde 2025 que están pidiendo que corten ese árbol”, afirmó la mujer al referirse al reclamo que, según sostuvo, se había presentado ante las autoridades municipales.
Gómez también señaló que la caída de frutos ya era motivo de preocupación entre los padres durante los horarios de ingreso y salida del jardín. En ese sentido, un tío del bebé aseguró que anteriormente otro padre había recibido el impacto de una palta y había perdido el conocimiento.
El episodio que terminó con la muerte de Lucas ocurrió cuando su madre acababa de dejar a su hijo de cinco años en el jardín y permanecía en el lugar mientras esperaba un automóvil para regresar a su vivienda junto al recién nacido, al que llevaba en brazos.
En ese momento, una palta cayó desde una altura aproximada de diez metros y golpeó directamente al bebé. La reconstrucción del hecho publicada por Clarín indicó que el impacto le provocó graves lesiones.
Lucas sufrió múltiples fracturas de cráneo y hemorragias como consecuencia del golpe. Luego fue trasladado al Sanatorio de la Trinidad de Quilmes, donde fue sometido a una intervención quirúrgica que se extendió durante tres horas.
De acuerdo con lo relatado posteriormente por sus familiares, los médicos informaron que el bebé había sufrido muerte cerebral. Lucas finalmente falleció el domingo.
Una madre que había presenciado el episodio también cuestionó la asistencia recibida después del accidente. Según su testimonio, la ambulancia había demorado aproximadamente 20 minutos en llegar y el traslado del bebé se había realizado en un vehículo particular.
Después de la tragedia, los familiares afirmaron que el árbol había sido cortado. La extracción se habría concretado luego de la muerte del bebé. Antes del episodio, las autoridades del Jardín de Infantes N.º 949 habían dispuesto además un cambio en el ingreso al establecimiento, que había pasado a utilizarse por la calle Mitre, según la información publicada.
La familia volvió a cuestionar la actuación del municipio y, en particular, la falta de respuestas frente a los pedidos que se habían realizado con anterioridad. Giuliana Gómez sostuvo que, después de la muerte de su hijo, solamente había recibido el contacto de una psicóloga.
“Nadie más me llamó. Van a tener que hacerse responsables”, expresó la madre de Lucas al reclamar explicaciones por lo ocurrido.
Mientras tanto, el caso quedó bajo investigación judicial. La causa se encuentra a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N.º 9 de Quilmes.
Según informó Clarín, la fiscalía inició una investigación para determinar las circunstancias que rodearon el fallecimiento del bebé y avanzar en la averiguación de las causales de muerte.
