Maximiliano Gómez tenía 25 años y trabajaba como operario en una fábrica de electrodomésticos. El 23 de diciembre de 2021 fue asesinado a tiros mientras regresaba a su casa junto con su novia, luego de finalizar su jornada laboral. Ahora, la Fiscalía volvió a pedir colaboración para avanzar en la identificación de los atacantes.
El Gobierno de Santa Fe incrementó a $25 millones la recompensa para intentar esclarecer el homicidio de Gómez, quien fue atacado a balazos mientras circulaba por la avenida Circunvalación, en la zona norte de Rosario.
El joven trabajaba en una fábrica de electrodomésticos ubicada cerca de la autopista Rosario-Santa Fe, en jurisdicción de Granadero Baigorria. Aquella tarde había terminado su turno y emprendía el regreso hacia su vivienda, ubicada en Empalme Graneros, acompañado por su novia, quien también trabajaba en el mismo lugar.
El ataque se produjo sobre la avenida Circunvalación, en el tramo comprendido entre Baigorria y la bajada de calle Pallière, un sector de intenso movimiento vehicular. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, la pareja se desplazaba en un Chevrolet Aveo de color gris cuando fue interceptada por una motocicleta de alta cilindrada ocupada por dos hombres.
Los agresores se ubicaron a la altura del automóvil y comenzaron a disparar mientras ambos vehículos continuaban en movimiento. De acuerdo con la información difundida durante la investigación, varios proyectiles impactaron contra la parte trasera del Chevrolet Aveo y también contra las ventanillas del sector del conductor.

Uno de los disparos alcanzó a Gómez en la cabeza. El joven murió dentro del vehículo como consecuencia de la herida, mientras que su novia no sufrió lesiones.
Ante la situación, la mujer tomó el control del automóvil para evitar que continuara desplazándose sin conductor. Sin embargo, el Chevrolet Aveo terminó impactando contra el separador de cemento que dividía los carriles de la avenida Circunvalación.
Luego del ataque, la joven quedó en estado de shock. Durante los primeros minutos posteriores al homicidio les relató a los policías que la motocicleta se había acercado desde atrás y que sus ocupantes se habían colocado a la par del automóvil antes de efectuar los disparos.
También señaló que los dos atacantes llevaban casco, por lo que no había podido observar sus rostros. Ese elemento dificultó desde el comienzo las tareas destinadas a establecer quiénes fueron los responsables del asesinato.
La secuencia dejó un escenario complejo para los investigadores. Los agresores huyeron después de la balacera y, hasta el momento, no se difundió información sobre detenciones o imputaciones directamente relacionadas con el homicidio de Gómez.
Con el paso de los años, la Fiscalía retomó el pedido de información y el Gobierno de Santa Fe decidió elevar la recompensa a $25 millones. La medida buscó incentivar la presentación de datos que pudieran contribuir a identificar a los autores del crimen y permitir que la investigación avanzara hacia su esclarecimiento.
