Lo que había comenzado como un control policial de rutina terminó con una extensa persecución sobre la Ruta Nacional 11, en Chaco. Dos camionetas evitaron detenerse ante la presencia de los efectivos en uno de los accesos a Resistencia y emprendieron la fuga a gran velocidad. El operativo incluyó disparos, recorridas por distintos sectores de la provincia y el abandono de uno de los vehículos por parte de sus ocupantes.
El procedimiento se inició cuando una Toyota Hilux negra y una Toyota SW4 blanca llegaron hasta un puesto policial ubicado sobre la Ruta Nacional 11. En lugar de responder a la orden de los agentes, los conductores aceleraron y atravesaron el control, lo que dio comienzo a una persecución en la que participaron distintas áreas de la Policía del Chaco.
Durante el seguimiento de la Hilux negra, los efectivos utilizaron sus armas reglamentarias y efectuaron disparos dirigidos hacia las ruedas traseras del vehículo con la intención de detenerlo. La persecución se extendió durante varios kilómetros hasta que finalmente la camioneta pudo ser interceptada.
El operativo tuvo su primer resultado cerca de las 11, cuando personal de la Dirección General de Policía Caminera logró detener la Toyota Hilux a la altura del kilómetro 1046 de la Ruta Nacional 11.
Dentro del vehículo viajaban dos hombres de 27 y 59 años, ambos domiciliados en la provincia de Formosa. Los dos fueron detenidos por los efectivos que intervinieron en el procedimiento.
Luego de la aprehensión, los investigadores verificaron la información correspondiente a la camioneta y descubrieron que sobre el vehículo existía un pedido de secuestro activo desde el domingo 23 de agosto, es decir, un día antes del operativo realizado en Chaco.
La medida había sido solicitada por la Policía Federal Argentina (PFA) en el marco de una causa caratulada como “Supuesto Hurto de Vehículo”, relacionada con una investigación llevada adelante en la provincia de Buenos Aires.
La otra camioneta terminó abandonada en Basail

La situación fue diferente con la Toyota SW4 blanca, que también había escapado del control policial. En este caso, integrantes de la Dirección General de Seguridad Rural y Ambiental siguieron al vehículo mientras avanzaba por la Ruta Nacional 11 en dirección hacia el sur de la provincia.
La persecución finalizó antes, alrededor de las 10.30, cuando la camioneta llegó al kilómetro 975, en jurisdicción de la localidad de Basail.
Al verse cercados por los policías, los dos ocupantes de la SW4 decidieron abandonar el vehículo y continuar la fuga a pie. Ambos ingresaron en una zona de monte y consiguieron escapar antes de ser alcanzados por los agentes.
La camioneta quedó bajo custodia de los investigadores y se desplegó un operativo en los alrededores con el objetivo de localizar a los dos sospechosos que habían conseguido escapar.
De esta manera, el procedimiento terminó con dos detenidos y dos prófugos, además del secuestro de los dos vehículos que habían sido utilizados para atravesar el control policial.

La autoridad judicial interviniente ordenó el secuestro de ambas camionetas, mientras que la investigación quedó a cargo de la fiscal Lilian Irala, quien deberá determinar las responsabilidades de los involucrados y avanzar con las medidas correspondientes.
El episodio también tuvo la presencia del jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, quien se acercó personalmente a uno de los lugares donde se desarrollaba el operativo.
Después de las persecuciones, Romero dejó un mensaje dirigido a quienes intentaran ingresar o atravesar la provincia utilizando vehículos robados o relacionados con otros hechos delictivos.
“Acá en Chaco no se juega, los vamos a seguir día y noche. Que sirva de ejemplo para otros: acá no van a pasar ustedes. Se salvaron, en esta se salvaron”, sostuvo el jefe policial.
