La investigación por el crimen de Ariel José Luis Martínez, efectivo de la Policía de la Ciudad asesinado a tiros durante un robo a principios de agosto en Merlo, tuvo un avance clave este lunes. Después de varias semanas de tareas investigativas y del análisis de registros de cámaras municipales, fueron detenidos los dos principales sospechosos del homicidio.
La causa estuvo a cargo del fiscal Fernando Cappello, titular de la UFI N° 2 de Morón. De acuerdo con las pruebas reunidas, los acusados fueron identificados como Matías Moya Niban, de 24 años, y Kevin Nahuel Chávez, de 23.
Uno de los elementos centrales para avanzar con la identificación fueron las imágenes obtenidas por el Centro de Monitoreo del Municipio de Merlo. En uno de los registros quedó grabado el momento en que los delincuentes abordaron a Martínez. Luego de un breve forcejeo, uno de ellos le disparó a corta distancia y el policía murió como consecuencia del ataque.
Las cámaras también permitieron seguir el recorrido de los sospechosos después del crimen. Otros dos dispositivos de seguridad registraron la fuga de los presuntos autores, imágenes que fueron incorporadas a la investigación y resultaron determinantes para establecer sus identidades.

Con los elementos reunidos, el Juzgado de Garantías N° 1 departamental autorizó una serie de procedimientos en seis domicilios. Los operativos fueron realizados con la colaboración de efectivos de la DDI Morón de la Policía Bonaerense.
Durante la mañana de este lunes, los investigadores localizaron y detuvieron a Moya en una vivienda de Moreno. En el lugar secuestraron una pistola FM Hi Power, siete municiones calibre 9 milímetros, prendas de vestir que serían las mismas o similares a las utilizadas durante el ataque y seis teléfonos celulares.

En otro domicilio del mismo partido bonaerense fue encontrado Chávez, quien también quedó detenido. Allí los investigadores incautaron una funda de moto marca Honda, un teléfono celular y otras prendas de vestir cuyas características coincidían con las que llevaba el sospechoso durante el hecho.
De esta manera, los dos acusados quedaron a disposición de la Justicia después de casi un mes de investigación. Tanto Moya como Chávez fueron trasladados a una dependencia policial y se esperaba que fueran indagados durante las próximas horas.
El fiscal Cappello los imputó por el delito de homicidio, mientras continuaba la investigación para determinar con precisión la participación que tuvo cada uno en el asesinato del policía.
