La madre de Izan Aguirre, el niño de 6 años que murió en su vivienda de la ciudad santafesina de San Justo, fue imputada este lunes por homicidio agravado por el vínculo y continuará privada de su libertad mientras avanza la investigación.
La acusada, de 22 años e identificada como R.A.M., quedó formalmente vinculada a la causa durante una audiencia realizada en los Tribunales de Santa Fe. Las fiscales María Laura Urquiza y Daniela Montegrosso fueron las encargadas de presentar la acusación.
Uno de los principales elementos expuestos durante la audiencia estuvo relacionado con la causa de muerte del pequeño. De acuerdo con lo informado por la Fiscalía, la investigación sostuvo que Izan habría muerto como consecuencia de un estrangulamiento mecánico o manual.
Evaluarán la salud mental de la acusada
La situación de la mujer quedó además atravesada por una evaluación vinculada con su estado de salud mental. La Justicia ordenó que intervenga una Junta Especial de Salud Mental, que deberá determinar si al momento del hecho podía comprender la criminalidad de sus actos.
Los especialistas también tendrán que establecer si actualmente se encuentra en condiciones de afrontar el proceso penal.
Mientras se llevan adelante esas evaluaciones, la mujer continuará alojada en una dependencia del Servicio Penitenciario. Su defensa había pedido que fuera trasladada a un hospital especializado, pero el planteo no fue aceptado por el juez, quien dispuso que permaneciera detenida.
Qué podría pasar con la causa
El informe que elabore la Junta Especial tendrá un papel central en el futuro del expediente. En caso de que los profesionales determinen que la acusada no estaba en condiciones de comprender la criminalidad de lo ocurrido, la Justicia deberá evaluar la aplicación de medidas de seguridad y un eventual tratamiento.
Por el contrario, si los especialistas concluyen que comprendía sus actos, la causa continuará por la vía penal y podrán avanzar las distintas medidas cautelares que correspondan.
Por ahora, la madre de Izan es la única persona que fue formalmente imputada y permanece detenida por el hecho.
De todos modos, la investigación no quedó cerrada. Los investigadores continuaban trabajando sobre distintas evidencias para reconstruir qué ocurrió antes y durante la muerte del niño. Entre las medidas previstas se encontraban peritajes sobre teléfonos celulares y el análisis de otras pruebas incorporadas al expediente.
La Justicia deberá determinar, a partir de esos elementos y de las evaluaciones sobre la situación de la acusada, cómo continuará una investigación que tiene como principal objetivo esclarecer las circunstancias en las que murió el niño de 6 años.
