La venta se desarrollaba entre los puestos de la feria “Calderón de la Barca”, en González Catán, partido de La Matanza. Allí se ofrecía una amplia variedad de medicamentos a precios inferiores a los de las farmacias y sin que los compradores tuvieran que presentar recetas ni atravesar ningún tipo de control.
Entre los productos que se comercializaban había analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos, pastillas anticonceptivas, ansiolíticos, cremas para la piel y psicotrópicos. Los medicamentos aparecían junto a otros artículos habituales del paseo de compras, como sahumerios, souvenirs e indumentaria de distintos emprendedores.
El operativo de la Policía Federal
Ante esta situación, la División Delitos contra la Salud Pública de la Policía Federal Argentina (PFA) llevó adelante un importante operativo. Los investigadores realizaron 11 allanamientos dentro del paseo de compras ubicado en la zona de Avenida Pedro Russo y Zeppelin.
A esos procedimientos se sumaron otros cuatro operativos en domicilios particulares ubicados en González Catán, Merlo y Virrey del Pino, según indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
Como resultado de los procedimientos, los agentes secuestraron grandes cantidades de medicamentos pertenecientes a distintas droguerías y laboratorios que eran comercializados de manera irregular.
Secuestraron medicamentos por unos $40 millones
De acuerdo con las primeras estimaciones realizadas por los investigadores, el valor de mercado de los medicamentos incautados rondaba los $40 millones.
De todos modos, esa cifra todavía debía ser corroborada mediante una auditoría, en caso de que el juzgado que intervenía en la causa dispusiera su realización.
La investigación quedó en manos del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Federal N° 1 de Morón, a cargo de Martín Ramos.
Encontraron contenedores de una droguería
Durante los allanamientos también fueron encontradas cubetas utilizadas para el transporte y almacenamiento de medicamentos. Según establecieron los investigadores, esos recipientes eran de uso exclusivo de la empresa Droguería Suizo Argentina S.A.
La procedencia de esos elementos quedó bajo investigación. Los detectives buscaban determinar cómo habían llegado hasta los puestos de la feria y si existía algún vínculo entre esos recipientes y la mercadería que era comercializada ilegalmente.
Otro de los datos que llamó la atención de los investigadores fue que muchas de las cajas secuestradas tenían impresa la leyenda “prohibida su comercialización”. Debido a esa inscripción, los investigadores sospechaban que se trataría de muestras gratuitas que habían terminado en el circuito de venta.
Once personas quedaron imputadas
La causa tenía hasta ese momento once personas imputadas: siete mujeres y cuatro hombres. Todos fueron notificados en el lugar acerca de la formación de la causa en su contra.
Según la información reunida durante el procedimiento, todos los involucrados eran puesteros de la feria y ninguno tenía, hasta ese momento, una vinculación acreditada con droguerías o con el transporte de medicamentos.
La investigación continuaba para determinar el origen de los productos, cómo habían llegado hasta los puestos y cuál había sido el circuito utilizado para ponerlos a la venta.
La feria que se promocionaba como la más grande de La Matanza
El paseo de compras “Calderón de la Barca” era promocionado como “la feria más grande de La Matanza” y contaba con una importante popularidad en redes sociales.
En particular, distintos usuarios habían difundido videos en TikTok y otras plataformas mostrando la variedad de productos que podían encontrarse en el lugar.
La oferta incluía alimentos, bicicletas, reposeras, lavarropas, televisores, aires acondicionados y parlantes, además de otros artículos. Dentro de esa amplia variedad también habían quedado expuestos los puestos donde se ofrecían medicamentos de manera irregular y sin las condiciones de control correspondientes.
