Un comerciante abatió este domingo a un adolescente de 16 años e hirió a otro joven de 15 durante un intento de robo ocurrido en la ciudad de Mar del Plata. El menor que resultó herido sufrió lesiones de gravedad y debieron amputarle tres dedos.
El episodio ocurrió alrededor de las 4:30, cuando el propietario de una camioneta permanecía dentro del vehículo, que estaba estacionado sobre la avenida Champagnat al 3500, en el barrio Regional.
Según se informó, el hombre se encontraba en ese sector con la intención de vigilar la zona debido a que había sido víctima de un asalto durante el día anterior.
En ese contexto, al menos seis delincuentes llegaron al lugar. Uno de ellos, de 16 años, se acercó hasta la camioneta y comenzó a forcejear con el comerciante que permanecía en el interior.
Durante el enfrentamiento, el hombre consiguió descender del vehículo portando un arma de fuego y efectuó siete disparos contra los asaltantes.
Como consecuencia de la balacera, el adolescente de 16 años que había llegado hasta la camioneta murió en el lugar. En tanto, otro joven de 15 años, que se encontraba unos metros más atrás junto con otros integrantes del grupo, recibió un disparo y tuvo que ser trasladado para recibir atención médica.
Debido a la gravedad de las lesiones, al adolescente herido debieron amputarle tres dedos.
Tras el episodio, el comerciante quedó en calidad de aprehendido y deberá presentarse ante la Justicia en las próximas horas para brindar su versión sobre lo sucedido y explicar las circunstancias en las que realizó los disparos.
En paralelo, efectivos de la Policía Bonaerense secuestraron el arma utilizada por el hombre y recolectaron otros elementos considerados de interés para la investigación.
Por su parte, personal de la Policía Científica trabajó en la escena y llevó adelante las pericias correspondientes para determinar la mecánica del hecho, establecer la trayectoria de los disparos y reunir pruebas que permitan esclarecer lo ocurrido.
La investigación quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes y establecer si la reacción del comerciante se encuadró dentro de los límites de la legítima defensa.
