Una chofer de una aplicación, de 52 años, fue víctima de un violento robo en la zona de Altos de Laferrere, en La Matanza. Cuatro delincuentes solicitaron el servicio como pasajeros y utilizaron el viaje para tenderle una emboscada. Durante el asalto, la mujer fue amenazada con un arma y los ladrones se llevaron su Peugeot 208.
La víctima quedó aterrada y buscó ayuda entre los vecinos de la zona. La situación fue denunciada al 911 y rápidamente se puso en marcha un operativo policial para intentar localizar el vehículo sustraído.
La alerta llegó a los patrulleros de la Comisaría Centro 4° San Carlos de la Policía Bonaerense. Poco después, los efectivos divisaron el Peugeot 208 negro en el cruce de Casares y Ruta 3, por lo que iniciaron una persecución para detener a los ocupantes.
La huida terminó en la calle Luis Vernet, donde los delincuentes chocaron contra otro automóvil que circulaba por el lugar. Como consecuencia del impacto, el Peugeot 208 robado quedó inutilizado y los sospechosos tuvieron que abandonar el vehículo.
En ese momento, uno de los ocupantes descendió del auto con un revólver calibre .22. Se trataba de Facundo Manjón, de 30 años, oriundo de Isidro Casanova. De acuerdo con lo consignado en el sumario policial realizado esa noche, el hombre apuntó con el arma hacia los policías que participaban del procedimiento.
Ante esa situación, uno de los oficiales que formaba parte del operativo efectuó un disparo y alcanzó a Manjón en la pierna izquierda. El sospechoso sufrió una herida que fue considerada leve.
Después del enfrentamiento, los efectivos lograron detener a los cuatro integrantes del grupo que había participado del robo. El procedimiento terminó con tres hombres y una mujer menor de edad detenidos. La adolescente tenía 17 años.
Durante el operativo, los policías secuestraron el revólver utilizado durante el episodio y también varios teléfonos celulares que estaban en poder de los sospechosos.
La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Volpicina, quien imputó a los detenidos por los delitos de robo agravado, resistencia a la autoridad y portación ilegal de arma. La acusación también contempló como agravante la participación de una menor de edad en el hecho.
Uno de los elementos que llamó particularmente la atención de los investigadores fue el origen del arma secuestrada. El revólver calibre .22 tenía un pedido de captura vigente y figuraba como robado desde hacía 19 años en la ciudad de Mar del Plata.
De esta manera, la investigación por el robo de la unidad terminó con cuatro personas detenidas, un sospechoso herido durante el procedimiento y el secuestro de un arma que permanecía vinculada a un antiguo robo cometido casi dos décadas atrás.
