Un hombre de 36 años murió durante la madrugada del martes en la ciudad de Salta, luego de recibir varios disparos de arma de fuego en las inmediaciones de su vivienda. El episodio ocurrió durante un procedimiento policial en el barrio 6 de Septiembre y derivó en la detención de cuatro efectivos que participaron del patrullaje. La Justicia investiga las circunstancias del hecho y busca determinar qué intervención tuvo cada uno de los agentes.
La víctima fue identificada como Gregorio Ramos. La causa quedó bajo investigación judicial para establecer cómo se produjeron las heridas que terminaron con su vida y cuál fue el accionar de los uniformados que se encontraban en el lugar.
El episodio tuvo lugar en el barrio 6 de Septiembre, donde Ramos estaba frente a su casa, según el relato que sus familiares brindaron a medios locales. La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, quien se encontraba de turno, intervino en el expediente y dispuso las primeras medidas de investigación durante las horas posteriores al fallecimiento.
Uno de los principales objetivos de la causa consiste en reconstruir la secuencia del procedimiento policial, conocer en qué circunstancias se efectuaron los disparos y establecer las posibles responsabilidades de los cuatro policías que permanecían detenidos. Hasta el momento, no se conoció una explicación oficial detallada sobre el origen del incidente ni sobre la mecánica en la que Ramos sufrió las lesiones.
De acuerdo con la versión de los familiares, un patrullero llegó al sector durante la madrugada, cuando el hombre se encontraba en las inmediaciones de su domicilio. Sus allegados sostuvieron que la presencia de los efectivos lo asustó y que, al advertir su llegada, comenzó a correr para alejarse del lugar. En esas circunstancias, denunciaron que recibió los disparos de arma de fuego.
En un primer momento trascendió que Ramos presentaba heridas en una pierna y en la espalda. Sin embargo, una hermana del fallecido aseguró posteriormente que los impactos habrían sido tres. La cantidad exacta de disparos, las trayectorias de los proyectiles y la distancia desde la que fueron efectuados quedaron sujetas a los resultados de las pericias forenses.
Los familiares también aportaron información sobre la condición de la víctima. Según indicaron, Ramos tenía retraso madurativo y dificultades auditivas. Estos antecedentes fueron mencionados por sus allegados como parte del contexto en el que se produjo el episodio.
Verónica, sobrina del hombre fallecido, declaró que había varios policías en el lugar y cuestionó la falta de asistencia inmediata hacia su tío por parte de los efectivos que intervenían en el procedimiento.
En cuanto a la atención médica, el Sistema de Atención Médica para Emergencias y Catástrofes trasladó a Ramos al hospital San Bernardo. La ambulancia llegó al centro sanitario cerca de la 1:40, pero el hombre murió durante el trayecto.
La autopsia quedó entre las pruebas fundamentales para determinar las causas del fallecimiento, precisar las características de las lesiones y aportar información que permita avanzar sobre las circunstancias en las que se produjeron los disparos.
Después de tomar conocimiento de la muerte, la fiscal Sodero Calvet ordenó la intervención de especialistas de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y del Cuerpo Especializado de Investigadores. Además, dispuso que el cuerpo fuera trasladado al Servicio de Tanatología Forense del CIF para realizar el examen forense correspondiente.
En paralelo, la Fiscalía solicitó la detención de cuatro efectivos policiales que podrían tener vinculación con el episodio. Los uniformados quedaron a disposición de la Justicia mientras se desarrollaban las medidas para esclarecer lo ocurrido. La detención, por sí sola, no establece responsabilidades penales, que deberán determinarse a partir de las pruebas incorporadas al expediente y de las resoluciones judiciales.
Entre las primeras diligencias también se incluyó la requisa del patrullero en el que presuntamente se desplazaban los agentes. Personal especializado del CIF examinó el vehículo en dependencias policiales de Villa El Sol, con el propósito de preservar y analizar posibles elementos que pudieran resultar relevantes para la causa.
Otra de las líneas de investigación apunta al análisis de las armas reglamentarias utilizadas por los policías, los registros de comunicaciones y los recorridos realizados por el móvil durante el procedimiento. A estos elementos se sumarán los testimonios de vecinos que puedan aportar información sobre lo sucedido.
Los investigadores también deberán establecer si existieron comunicaciones previas con el sistema de emergencias 911 que justificaran la presencia del patrullero en el barrio. La existencia o ausencia de esos llamados podría aportar datos importantes para conocer por qué los efectivos llegaron hasta el lugar y qué situación motivó su intervención.
Posteriormente, durante una conferencia de prensa realizada en la Central de Policía, el comisario general Burgos confirmó que los cuatro uniformados involucrados permanecían detenidos y a disposición de la Justicia. El jefe policial también informó que se habían secuestrado elementos relacionados con el episodio, aunque no brindó precisiones sobre cuáles fueron los objetos incautados.
Por su parte, la Policía de Salta deberá proporcionar toda la documentación y los elementos que soliciten las autoridades judiciales para avanzar con las averiguaciones.
La investigación continúa en una etapa inicial y todavía no se informó una imputación formal contra los cuatro policías detenidos. Mientras se aguardan los resultados de la autopsia y de las pericias sobre el patrullero y las armas reglamentarias, la Justicia busca determinar cómo murió Gregorio Ramos y si existió algún tipo de responsabilidad por parte de los efectivos que participaron del procedimiento.
