Cuatro mujeres y un hombre fueron detenidos en el barrio porteño de Flores, acusados de haber sustraído prendas de vestir de distintos comercios mediante la modalidad conocida como “mecheras”.
El procedimiento se había realizado en los últimos días, luego de que personal encargado del monitoreo de las cámaras de seguridad detectara a personas que presuntamente habían robado mercadería en comercios ubicados en la zona de la avenida Avellaneda y Nazca.
La situación fue advertida específicamente en el cruce de la avenida Avellaneda y Argerich, donde se desplegó un operativo policial luego de recibir la alerta sobre los delincuentes que habían sustraído prendas de diferentes locales.

Ante esta situación, efectivos de la Policía de la Ciudad implementaron un operativo cerrojo para impedir que los sospechosos pudieran escapar. Después de una búsqueda en la zona, los agentes consiguieron localizar y detener a los cinco involucrados.
Durante la requisa preventiva, los policías encontraron en poder de los sospechosos distintas prendas que pertenecerían a comercios de la zona. A partir de ese hallazgo, los efectivos se comunicaron con los propietarios de los locales para determinar la procedencia de la mercadería.
Los comerciantes reconocieron las prendas como aquellas que habían sido sustraídas de sus negocios. Entre los elementos recuperados se encontraban remeras de hombre, camperas, gorros de abrigo y boinas.
La Justicia dispuso que la ropa recuperada fuera entregada nuevamente a los comerciantes damnificados.

Todos los detenidos tenían domicilio registrado en la provincia de Buenos Aires. Además, la investigación permitió establecer que una de las mujeres contaba con un antecedente por un hecho de hurto, mientras que el hombre detenido tenía antecedentes reiterados por el mismo delito.
La causa quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 40, encabezado por Paula Verónica González.
La magistrada dispuso que se iniciaran actuaciones por hurto, además de ordenar la detención de los cinco implicados, el secuestro de la mercadería y la posterior entrega de las prendas a los comerciantes que habían denunciado los robos.
El expediente continuaba con las demás medidas judiciales correspondientes para determinar las responsabilidades de cada uno de los detenidos.
