Un hombre de 42 años fue detenido este miércoles por la mañana en Río Gallegos, Santa Cruz, en el marco de una investigación por un presunto abuso sexual con acceso carnal contra un adolescente de 17 años. La causa también incorporó una hipótesis vinculada con grooming, debido a que el acusado habría utilizado redes sociales para establecer contacto y acercarse a la víctima.
La denuncia fue realizada por los padres del adolescente, a partir de lo cual se inició una investigación para determinar qué había ocurrido y cómo se había producido el vínculo entre el joven y el hombre señalado.
El procedimiento se llevó adelante en una vivienda ubicada sobre Almirante Brown al 1900, en la zona de la costanera de Río Gallegos. Allí, efectivos policiales realizaron un allanamiento y diferentes pericias en busca de elementos que pudieran aportar información para esclarecer el hecho denunciado.
La investigación se había originado a partir del presunto contacto del hombre con el adolescente mediante redes sociales. Por ese motivo, en el expediente intervino la División Cibercrimen de la Policía de Santa Cruz, junto con otras dependencias policiales y la Comisaría de la Mujer y la Familia.
El operativo comenzó alrededor de las 9.30 de este miércoles, cuando los efectivos se presentaron en el domicilio con la orden judicial correspondiente. El sospechoso se resistió inicialmente al procedimiento, aunque finalmente fue reducido y trasladado a una dependencia policial de la capital santacruceña.
Durante el allanamiento surgió además un elemento que llamó la atención de los investigadores. El acusado había negado contar con una furgoneta blanca que era de interés para la causa. Sin embargo, los policías encontraron el vehículo oculto dentro de un garaje de la propiedad cuando ingresaron al domicilio.
El hallazgo llevó a los investigadores a profundizar las pericias sobre el rodado. Una de las líneas que se buscaba establecer era si esa furgoneta pudo haber sido el lugar donde presuntamente ocurrió el abuso denunciado por el adolescente.
Por ese motivo, personal de Criminalística trabajó en el inmueble para reunir elementos que pudieran resultar relevantes para la causa. Entre las tareas realizadas se contemplaron pericias biológicas y la búsqueda de posibles rastros que permitieran reconstruir las circunstancias en las que se habría producido el hecho.
Al mismo tiempo, los investigadores comenzaron a analizar cómo se había establecido el contacto entre el acusado y el adolescente. La sospecha de que el acercamiento se había producido mediante redes sociales llevó a poner el foco también sobre los dispositivos electrónicos y las comunicaciones digitales que utilizaba el detenido.
En ese análisis, una de las hipótesis que se investigaba era la posibilidad de que el hombre hubiera utilizado perfiles falsos para relacionarse con menores de edad. Hasta el momento, no se había informado oficialmente qué plataforma digital habría utilizado ni si existían otras posibles víctimas o personas involucradas.
La causa permanecía en una etapa preliminar, mientras la Fiscalía avanzaba con la recopilación de pruebas y el análisis de los elementos secuestrados durante el procedimiento.
El antecedente que complicó al detenido
Durante el operativo también surgió un dato relacionado con el pasado judicial del hombre detenido. Según los antecedentes incorporados a la investigación, había permanecido aproximadamente diez años en prisión por delitos vinculados con la corrupción de menores y la tenencia de material de abuso sexual infantil (MASI).
Ese antecedente se remontaba a unos diez años atrás, cuando el acusado trabajaba como guía turístico en el estuario de Río Gallegos. De acuerdo con los registros de aquella causa, esa actividad le había permitido establecer contacto con menores que concurrían al lugar.
Ahora, la Justicia investigaba si el hombre había vuelto a involucrarse en hechos de características similares y buscaba determinar qué ocurrió con el adolescente de 17 años que lo denunció. Para ello, las pericias sobre la vivienda, la furgoneta y los dispositivos electrónicos aparecían como elementos centrales para avanzar en el esclarecimiento de la denuncia.
