La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a prisión perpetua contra Marcos Fernández, el ex policía bonaerense que en 2016 asesinó a los agentes de la Policía Federal Juan Carlos González y Carlos Andrés Oxance, luego de una serie de discusiones que se habían iniciado días antes por un conflicto de tránsito.
El doble homicidio ocurrió el 20 de octubre de 2016 en el barrio Atalaya, en la localidad bonaerense de Isidro Casanova, partido de La Matanza. El ataque también contó con la participación del hijo adolescente del agresor y quedó registrado por la cámara de seguridad de un comercio de la zona.
De acuerdo con lo establecido durante la investigación, Fernández ya había mantenido discusiones previas con los dos integrantes de la Policía Federal por una cuestión vinculada con el tránsito. Sin embargo, el día de los asesinatos los tres volvieron a encontrarse de manera casual frente a una panadería.
En ese contexto, Fernández, que se encontraba acompañado por su hijo de 17 años, extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar contra González y Oxance.
Durante el proceso judicial, el ex integrante de la Policía bonaerense sostuvo que había actuado en defensa propia. Sin embargo, las imágenes captadas por la cámara de seguridad del comercio permitieron reconstruir la secuencia y contradijeron su versión: uno de los agentes federales no llevaba un arma, mientras que el otro no alcanzó a desenfundar antes de recibir los disparos.
La participación del hijo de Fernández, que era menor de edad al momento del doble crimen, fue analizada posteriormente en otro juicio.
En agosto de 2018, el Tribunal Oral en lo Criminal de La Matanza condenó a Fernández a prisión perpetua, además de imponerle las accesorias legales y las costas del proceso.
El tribunal lo encontró responsable como autor de dos hechos de homicidio calificado por alevosía, doblemente agravados por la utilización de un arma de fuego y por la intervención de un menor de edad. También fue condenado por hurto simple y portación ilegal de arma de guerra, delitos considerados en concurso real.
El expediente continuó su recorrido por distintas instancias judiciales. En junio de 2020, el Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires rechazó la apelación presentada contra la sentencia.
Tras esa resolución, se realizó una presentación por derecho propio ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense. En diciembre de 2023, el máximo tribunal provincial desestimó la queja.
Frente a esa decisión, la defensa de Fernández intentó llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación mediante un recurso de queja, con el objetivo de revisar la condena impuesta por el doble asesinato.
Finalmente, los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el planteo por considerarlo inadmisible. Para resolverlo, los ministros del máximo tribunal aplicaron el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial.
De esta manera, quedó firme la condena a prisión perpetua contra Marcos Fernández por los asesinatos de Juan Carlos González y Carlos Andrés Oxance, cometidos en octubre de 2016 después de los conflictos previos que habían mantenido por una cuestión de tránsito.
