Pablo Manuel Alberto Añazco, el último acusado que permanecía prófugo por el doble homicidio de los adolescentes Eric Galli y Valentín Solís, fue detenido este sábado en la provincia de Córdoba. El hombre era buscado desde diciembre de 2022 por el ataque ocurrido un mes antes en el complejo Fonavi ubicado sobre Sanguinetti al 5600, en la zona oeste de Rosario.

La captura se concretó durante la mañana y estuvo a cargo del Departamento Homicidios de la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía de Córdoba y de la Dirección de Investigación Operativa de la Policía Judicial de esa provincia.
El procedimiento se produjo luego de que la investigación, encabezada por la fiscal Carla Ranciari, de la Unidad Especializada de Violencias Altamente Lesivas de la Fiscalía Regional 2, recibiera información que ubicaba al sospechoso en territorio cordobés. A partir de ese dato, la funcionaria judicial tomó contacto con las autoridades locales para solicitar las tareas de investigación que permitieran establecer su paradero.
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe había dispuesto el 19 de marzo pasado una recompensa de $10 millones para quienes aportaran información que permitiera localizar a Añazco. La resolución estableció además la reserva de identidad para las personas que brindaran datos y señaló que el acusado tenía una orden de detención vigente desde el 23 de diciembre de 2022.
Tras su arresto, Añazco será trasladado durante los próximos días a Rosario. Allí quedará a disposición de la Justicia y será imputado en el Centro de Justicia Penal, de acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.
Hasta el momento, la fecha y el horario de la audiencia de imputación no fueron definidos.
El ataque que terminó con la vida de dos adolescentes
La investigación vinculó a Añazco con el grupo que el 24 de noviembre de 2022 atacó a tiros a tres adolescentes que se encontraban reunidos en una escalera del complejo habitacional.
Durante la balacera, Eric Luis Galli, de 14 años, y Valentín Solís, de 15, recibieron múltiples disparos y murieron. Un tercer adolescente, identificado con las iniciales D.R., consiguió escapar ileso del ataque.
Con el avance de la investigación se determinó que D.R. era el verdadero objetivo de la balacera. Los investigadores establecieron como hipótesis que los agresores habían ido a buscarlo por conflictos relacionados con la venta de drogas en el barrio.
El propio D.R. declaró durante la causa que se desempeñaba como “transa”. Según relató en su testimonio, la banda para la que había vendido drogas también lo señalaba como “buchón”. Incluso, aseguró que intentaron balearlo un día antes del doble crimen.
De esta manera, Galli y Solís no eran los destinatarios del ataque. Los adolescentes quedaron en medio de la agresión y fueron asesinados por encontrarse cerca de D.R. cuando se produjo la balacera.
En la escena del crimen, los investigadores encontraron al menos 16 vainas servidas calibre 9 milímetros. Además, las cámaras de seguridad privadas instaladas en el complejo Fonavi aportaron imágenes que fueron incorporadas a la investigación y permitieron reconstruir la secuencia del ataque.
La causa sostuvo que tres personas participaron del ataque armado.
Dos acusados fueron detenidos después del doble crimen
Dos de los tres acusados fueron detenidos pocos días después del doble homicidio. Entre ellos se encontraba Franco Daniel Saavedra, quien tenía 23 años al momento de la condena.
En marzo de este año, Saavedra fue condenado a prisión perpetua como coautor de los asesinatos de Galli y Solís. El tribunal también lo consideró partícipe de una tentativa de homicidio ocurrida tres días antes del doble crimen en el mismo sector de Rosario.
El tercer involucrado era menor de edad cuando ocurrió el ataque y, por esa razón, quedó bajo intervención de la Justicia de Menores.
Con la detención de Añazco en Córdoba, la investigación sumó un nuevo capítulo casi cuatro años después del asesinato de los dos adolescentes. El acusado quedó a la espera de su traslado a Rosario y de la audiencia en la que la Justicia santafesina definirá formalmente su imputación.
