Dos integrantes señalados como líderes de una organización dedicada a cometer entraderas fueron aprehendidos en sus celdas luego de que investigadores de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro detectaran comunicaciones vinculadas con un presunto plan para asesinar a la fiscal que había intervenido en sus detenciones.

La funcionaria apuntada fue María Paula Hertrig, agente fiscal de la UFI Boulogne, quien había encabezado los procedimientos que terminaron con las capturas de los sospechosos en una investigación por robo agravado y asociación ilícita.
El hallazgo se produjo de manera fortuita. La propia fiscal analizó uno de los teléfonos que había sido secuestrado durante una causa anterior y encontró allí comunicaciones en las que aparecían amenazas dirigidas contra ella.
Los detenidos fueron identificados como Martín Darío Rettori, de 42 años, y Ariel Ernesto Libertini, de 47. Ambos fueron arrestados este viernes durante operativos simultáneos realizados dentro de los establecimientos penitenciarios donde permanecían detenidos con prisión preventiva.
La investigación que los llevó a prisión había comenzado en agosto de 2025 y estaba a cargo de Hertrig. En ese expediente se determinó que Rettori operaba desde un estacionamiento y que, aprovechando su posición de confianza, sustraía y duplicaba llaves de viviendas que encontraba dentro de los vehículos estacionados en el lugar.
De acuerdo con la pesquisa, esas llaves eran utilizadas posteriormente para planificar y concretar entraderas y escruches. Las maniobras se desarrollaban tanto en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires y contaban con una división previa de funciones entre los integrantes de la organización.
Rettori y Libertini fueron identificados como los líderes de la banda y quedaron detenidos como consecuencia de esa investigación.
El plan contra la fiscal
El contenido de uno de los teléfonos secuestrados permitió descubrir posteriormente una situación diferente y de mayor gravedad. Al revisar el dispositivo, Hertrig encontró mensajes en los que los dos internos elaboraban un plan criminal para atentar contra su vida.
Las conversaciones contenían distintos datos personales de la fiscal. Entre ellos aparecían información vinculada con su vehículo, su domicilio, números de contacto de ella y de su pareja, fotografías de su vivienda y detalles relacionados con su grupo familiar.
En los intercambios, Rettori le había enviado a Libertini los números de teléfono personales de la fiscal, además de los contactos correspondientes a su pareja y a su padre. También le proporcionó datos sobre sus vehículos y fotografías.
Las comunicaciones incluían además amenazas explícitas. Según información a la que accedió Infobae a través de fuentes vinculadas con el caso, en uno de los audios se escuchó una amenaza en la que se mencionaban los vehículos que utilizaba la fiscal y se hacía referencia a la posibilidad de atacarla a balazos.
Consultas a una herramienta de inteligencia artificial
Dentro de las comunicaciones analizadas también aparecieron consultas realizadas a una herramienta de inteligencia artificial con el objetivo de conseguir información relacionada con María Paula Hertrig.
Las capturas de pantalla incorporadas al caso registraron preguntas vinculadas con la fiscal y pedidos de información y fotografías sobre ella. De esta manera, los investigadores encontraron que los detenidos habían recurrido a una herramienta de IA como parte de la búsqueda de datos que podían utilizar para concretar el ataque.
El hallazgo de esas conversaciones permitió avanzar sobre la hipótesis de que el plan no se limitaba a amenazas verbales, sino que incluía la recopilación de información personal sobre la funcionaria, su entorno y sus movimientos.
La fiscal se apartó de la causa

Luego de descubrir las comunicaciones, Hertrig se excusó de intervenir en la causa el 25 de agosto de 2025. Además, solicitó que la conducta fuera investigada como instigación a cometer homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
A partir de ese momento, la investigación quedó orientada a determinar el alcance del plan y la participación que tuvieron los dos internos en las comunicaciones y en la recopilación de información sobre la fiscal.
Finalmente, Martín Darío Rettori y Ariel Ernesto Libertini fueron aprehendidos este viernes en sus respectivas celdas, durante procedimientos simultáneos realizados en los penales donde permanecían alojados.
En los operativos se incautaron los teléfonos celulares que utilizaban desde los establecimientos penitenciarios. El análisis de esos dispositivos resultó clave para reconstruir las comunicaciones y detectar el presunto plan dirigido contra la fiscal que había encabezado la investigación que terminó con sus detenciones.
