Sebastián Soto Guerra, suegro del futbolista de Boca Juniors Carlos Palacios y señalado por los investigadores como uno de los presuntos líderes de la organización narcocriminal “Los Pájaros de La Legua”, fue detenido en Santiago de Chile en el marco de una causa por narcotráfico. Durante distintos procedimientos realizados en dos domicilios de la comuna de La Florida fueron incautados aproximadamente 70 kilos de cocaína.
De acuerdo con la información conocida sobre el operativo, la investigación apuntaba contra una banda que se habría dedicado al almacenamiento, distribución y comercialización de estupefacientes en diferentes sectores de la capital chilena. En ese contexto, se confirmó que Soto Guerra se movilizaba en un automóvil registrado a nombre de Carlos Palacios mientras se desarrollaba un procedimiento encabezado por la Brigada Antinarcóticos y la Fiscalía Metropolitana Sur.
Durante las diligencias, los investigadores secuestraron sustancias ilícitas, armas de fuego, dinero en efectivo y el vehículo perteneciente al futbolista de Boca, que habría sido utilizado por su suegro para trasladar droga.
Además, las autoridades allanaron una vivienda vinculada al entorno familiar de Palacios. En ese inmueble también fueron halladas drogas y dos armas de fuego. A partir de esos elementos, la Fiscalía comenzó a analizar las razones por las que bienes relacionados con el delantero quedaron en poder del acusado.
Soto Guerra, de 33 años, había sido identificado como uno de los principales objetivos de la investigación y como una figura de relevancia dentro de “Los Pájaros”, organización que tenía presencia en el sector conocido como La Legua.
La utilización de un automóvil perteneciente a Palacios y el hallazgo de una propiedad relacionada con su círculo familiar llevaron a los investigadores a profundizar el análisis patrimonial y financiero. El objetivo era determinar si el futbolista conocía el destino que se les estaba dando a esos bienes.
Por el momento, Carlos Palacios no había sido detenido, imputado ni formalizado en relación con la investigación. Tampoco se había difundido evidencia pública que lo vinculara directamente con las drogas incautadas o con las actividades desarrolladas por la organización.
En ese sentido, las autoridades buscaban determinar cómo el automóvil registrado a nombre del jugador había terminado en poder de Soto Guerra y si Palacios estaba al tanto de los movimientos realizados por su suegro.
Mientras avanzaba la investigación en Chile, Palacios permanecía en la Argentina junto al plantel de Boca Juniors. Hasta ese momento, el futbolista no había realizado declaraciones públicas sobre el procedimiento llevado adelante por las autoridades chilenas.
