Un adolescente de 16 años fue detenido en la provincia de Chaco, acusado de asesinar de una puñalada a su primo, de 17 años, durante la madrugada de este domingo. Al momento de ser localizado por la Policía, el joven manifestó que había actuado en defensa propia y reconoció que había ocultado el arma utilizada debajo de su colchón.
El procedimiento se inició luego de que los efectivos recibieran un aviso sobre un joven que presentaba una herida de arma blanca en el Lote 9 del paraje El Tacuruzal, en jurisdicción de Tres Isletas. El hecho ocurrió alrededor de la 1.45.
La víctima fue identificada como Alan Oscar Romero, quien fue encontrado gravemente herido sobre un camino vecinal. Cuando llegaron los policías, el adolescente presentaba una lesión en la zona lumbar y tenía signos vitales débiles.
Ante la gravedad del cuadro, los efectivos solicitaron una ambulancia del puesto sanitario de El Palmar. El personal de salud trasladó de urgencia al joven hasta el hospital de Tres Isletas, pero los médicos constataron que ingresó sin signos vitales.

En el lugar del ataque, los investigadores comenzaron a reunir información para establecer las circunstancias del crimen. Durante las primeras entrevistas, la madre de Romero señaló como presunto responsable a un primo de su hijo, también menor de edad.
A partir de ese dato, la Policía organizó un operativo para encontrar al sospechoso. Las averiguaciones y los testimonios de personas cuya identidad quedó bajo reserva orientaron la investigación hacia un adolescente de 16 años que residía en el mismo paraje.
Los agentes lograron identificar su domicilio y se dirigieron hasta la vivienda. Allí fueron recibidos por su abuela, una mujer de 49 años, quien les explicó que el joven se encontraba durmiendo.
La mujer lo despertó y, cuando el adolescente quedó frente a los efectivos, realizó una manifestación espontánea sobre lo sucedido. Según el informe policial, sostuvo que se había defendido porque su primo quería matarlo.
Además, el joven les indicó a los policías dónde había ocultado el arma. “El cuchillo guardé debajo de mi colchón”, expresó, de acuerdo con las fuentes policiales.

Con esa información, los efectivos solicitaron autorización para ingresar a la propiedad. La abuela permitió el procedimiento y los agentes comenzaron a revisar el lugar señalado por el adolescente.
Debajo del colchón encontraron un cuchillo con una hoja metálica de aproximadamente 20 centímetros, un mango de madera sujeto con dos remaches y una vaina de cuero. El arma presentaba manchas rojizas similares a sangre, por lo que fue secuestrada y puesta a disposición de los investigadores para las pericias correspondientes.
Posteriormente, el adolescente fue trasladado al hospital de Tres Isletas para que un médico evaluara su estado de salud. El informe policial indicó que no presentaba lesiones visibles, aunque los profesionales advirtieron que tenía aliento etílico.
Después del examen médico, el sospechoso quedó alojado en una dependencia policial mientras avanzaban las actuaciones judiciales.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Nº 1, a cargo de Gustavo Rafael Valero. El fiscal dispuso que el cuerpo de Alan Oscar Romero fuera trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia, una medida que permitirá obtener información sobre las características de la lesión y las circunstancias de la muerte.
También ordenó recibir declaraciones testimoniales para reconstruir lo ocurrido durante las horas previas al ataque y determinar cómo se desarrolló el enfrentamiento entre los dos jóvenes.

Por tratarse de un acusado de 16 años, intervino además el juez de Menores, Adolescencia y Familia, Marcelo Benítez. El magistrado dispuso que el adolescente permaneciera alojado y solicitó que las actuaciones fueran remitidas a su juzgado para evaluar su situación procesal.
Mientras tanto, los investigadores buscan establecer qué sucedió entre los primos antes de la agresión y cuáles fueron los motivos que desencadenaron el episodio. Uno de los puntos centrales será determinar si existió una situación de amenaza o enfrentamiento previo que permita respaldar la versión del adolescente, quien sostuvo ante los policías que actuó para defenderse de la víctima.
La declaración del sospechoso, los resultados de la autopsia, las pericias sobre el cuchillo secuestrado y los testimonios reunidos serán elementos fundamentales para esclarecer el crimen ocurrido en el paraje El Tacuruzal.
