La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó en Argentina una nueva alternativa terapéutica de administración oral para el tratamiento de adultos con artritis psoriásica activa, una enfermedad inflamatoria que puede afectar las articulaciones, la columna vertebral y las zonas donde los tendones y ligamentos se unen al hueso.
Esta patología suele manifestarse con síntomas como dolor persistente, rigidez, inflamación, fatiga y limitaciones funcionales. Cuando no recibe un tratamiento adecuado, puede evolucionar hacia un daño estructural irreversible, provocando deformidades y discapacidad permanente.
De acuerdo con las estimaciones, alrededor de 800.000 personas conviven con psoriasis en Argentina, lo que representa entre el 2% y el 3% de la población. De ese total, entre un 10% y un 30% podría desarrollar artritis psoriásica en algún momento de su vida.
En la mayoría de los pacientes, el compromiso de las articulaciones aparece entre siete y diez años después de las primeras manifestaciones cutáneas. Sin embargo, también existen casos en los que ambas afecciones se presentan al mismo tiempo o incluso en los que los síntomas articulares aparecen antes que las lesiones visibles en la piel.
Además de sus consecuencias sobre la movilidad y la calidad de vida, la artritis psoriásica también se relaciona con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, obesidad, depresión y ansiedad, por lo que especialistas remarcan la importancia de un diagnóstico precoz y un tratamiento integral.
Tamara Rudy (M.N. 113.838), directora médica de Argentina y Chile de Bristol Myers Squibb, destacó la relevancia de contar con nuevas opciones de tratamiento. “La artritis psoriásica puede afectar de manera significativa la vida cotidiana de las personas, no solo por el dolor y la inflamación, sino también por el impacto funcional y emocional que genera. Contar con nuevas alternativas terapéuticas ofrece opciones adicionales que pueden adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente”, expresó.
Una nueva clase terapéutica
La terapia aprobada corresponde a una nueva clase de pequeñas moléculas que actúan de forma selectiva sobre la tirosina quinasa 2 (TYK2), una proteína intracelular involucrada en la señalización de citocinas clave en los procesos inflamatorios. Su mecanismo de acción se diferencia del de otros tratamientos sistémicos porque actúa específicamente sobre esta vía y se administra por vía oral.
La autorización de ANMAT se sustentó en los resultados de dos estudios clínicos internacionales de fase III, aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, en los que participaron aproximadamente 1.400 adultos con artritis psoriásica activa.
Los datos obtenidos fueron presentados durante los congresos de la American Academy of Dermatology (AAD) y de la European Alliance of Associations for Rheumatology (EULAR), dos de los encuentros científicos más importantes a nivel mundial en dermatología y reumatología.
La misma molécula ya se encontraba aprobada tanto en Argentina como en otros países para el tratamiento de adultos con psoriasis en placas de moderada a severa que requieren terapia sistémica o fototerapia.
Con esta nueva autorización, ANMAT amplió las indicaciones terapéuticas disponibles para el tratamiento de enfermedades inflamatorias inmunomediadas en el país, incorporando una nueva alternativa oral para pacientes con artritis psoriásica activa. El medicamento deberá ser indicado y prescripto por un profesional médico.
