Diego Hernán Dirisio, considerado uno de los principales referentes del tráfico internacional de armas, fue extraditado a Brasil luego de permanecer detenido en la provincia de Córdoba. Para concretar el traslado se desplegó un importante operativo de seguridad que permitió completar el procedimiento sin mayores inconvenientes.
Durante este lunes, efectivos de la División Motocicletas de la Policía de Córdoba trasladaron a Dirisio desde el Establecimiento Penitenciario Nº1 de Bouwer hasta el Aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella.
Una vez en la terminal aérea, el detenido quedó bajo custodia de la División Asuntos Internacionales de la D.G.C.I. – Interpol Argentina, que se encargó de concretar la entrega para su posterior traslado a la República Federativa de Brasil.

Dirisio era señalado como uno de los principales responsables de la denominada “Operación Dakovo”, una investigación que había permitido desarticular una estructura dedicada al tráfico internacional de armas destinadas a organizaciones vinculadas al narcotráfico, entre ellas el Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho.
La causa sostenía que el empresario había importado armamento por un valor superior a 230 millones de dólares. Esas armas posteriormente habrían sido desviadas hacia Brasil con la numeración eliminada y terminaron en poder de organizaciones criminales.
El acusado permanecía detenido desde febrero de 2024, cuando había sido capturado en el marco de una búsqueda internacional luego de que Interpol emitiera una Notificación Roja en su contra.
En junio de 2026, la Corte Suprema de Justicia de la Nación había confirmado la procedencia de la extradición, por lo que finalmente se concretó el traslado del detenido a Brasil.
Tras el operativo, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, destacó la importancia del procedimiento y sostuvo: “Córdoba no es ni será refugio para el crimen organizado transnacional, hoy se completa un procedimiento de enorme importancia”.
El funcionario también remarcó que el Estado contaba con herramientas para avanzar contra las organizaciones vinculadas al tráfico de armas y afirmó: “Quienes utilizan el tráfico internacional de armas para abastecer a organizaciones narcocriminales deben saber que el Estado tiene la decisión y las herramientas para perseguirlos y hacer que rindan cuenta”.
También era requerida su esposa

En la misma investigación figuraba Julieta Vanesa Nardi Aranda, esposa de Dirisio, quien también permanecía detenida en Córdoba y había sido requerida por la Justicia brasileña.
La Justicia de Brasil acusaba a ambos de formar parte de una organización dedicada al tráfico internacional de armas y al lavado de activos.
