El Vaticano confirmó este lunes la agenda oficial de la visita del papa León XIV a la Argentina, que formará parte del viaje apostólico que el pontífice realizará por Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
El cronograma contempló encuentros en la Casa Rosada, una misa en Luján, actividades en Córdoba y Claypole, una vigilia con jóvenes y una visita a un complejo penitenciario federal.

León XIV llegará a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre procedente de Montevideo. El aterrizaje en el Aeroparque Jorge Newbery estaba previsto para las 16:30, momento en el que se realizaría la recepción oficial.
A las 17, el Papa visitará el Monumento al General San Martín y a los Ejércitos de la Independencia, ubicado en Plaza San Martín. Veinte minutos más tarde participará de la ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada.
A las 17:50 estaba prevista su visita al presidente Javier Milei. Luego, a las 18:30, mantendría un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio Libertad, donde pronunciaría un discurso.
La agenda continuará el lunes 9 de noviembre con una visita, a las 9:15, al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole. A las 11:30 celebrará una misa en el Monumento de los Españoles, en la ciudad de Buenos Aires.
Durante la tarde, a las 16:10, encabezará un encuentro con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina (UCA). Después se reunirá con líderes de comunidades cristianas y de distintas tradiciones religiosas en el Palacio San Martín.
La jornada finalizará con la celebración de vísperas junto al Episcopado argentino y los equipos sinodales en la Catedral Metropolitana. Luego tendrá una cena con los obispos en el Arzobispado.
El martes 10, León XIV viajará a Córdoba. La partida desde Buenos Aires estaba programada para las 7:30, mientras que el arribo al aeropuerto Ambrosio Taravella estaba previsto para las 9.
A las 10 celebrará una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar. A las 15:15 mantendrá un encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.
El pontífice regresará a Buenos Aires durante la tarde. A las 20:15 encabezará una vigilia con jóvenes en el Monumento de los Españoles.
La última jornada de León XIV en la Argentina será el miércoles 11 de noviembre. A las 8 visitará el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires, donde dirigirá un saludo.
Posteriormente viajará a Luján. Allí, a las 10, celebrará una misa en la plaza situada frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.

La ceremonia de despedida estaba prevista para las 13:30 en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza. Media hora después, el Papa partirá hacia Lima para continuar la etapa peruana de su viaje apostólico.
Gobierno, Iglesia y Vaticano detallaron la visita
El Gobierno nacional, la Iglesia argentina y la Santa Sede brindaron este lunes una conferencia de prensa conjunta para precisar aspectos relacionados con la visita de León XIV al país.
La presentación comenzó a las 10 en la Casa Rosada y estuvo encabezada por el canciller Pablo Quirno; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo; y el nuncio apostólico en la Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, en representación de la Santa Sede.
La conferencia se realizó después de que el Vaticano difundiera oficialmente el programa del viaje apostólico que el pontífice realizaría por Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
De acuerdo con el cronograma difundido por la Santa Sede, León XIV llegaría a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre procedente de Montevideo y permanecería en el país hasta el miércoles 11, cuando partiría rumbo a Lima.
El Gobierno celebró la llegada de León XIV
Durante la conferencia de prensa, el canciller Pablo Quirno afirmó que el Gobierno recibió “con enorme alegría” la confirmación de la visita del papa León XIV y sostuvo: “Santo padre, la Argentina lo espera”.

Quirno realizó esas declaraciones acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo; y el vocero presidencial, Adrián Ravier.
El canciller señaló que la llegada de León XIV tenía para el Gobierno una significación especial y sostuvo que la visita era consecuencia del diálogo mantenido con la Santa Sede. También remarcó la responsabilidad institucional que implicaba la organización de las actividades.
“Nuestro objetivo es muy claro, que el Papa pueda cumplir plenamente su visión pastoral y que los argentinos puedan recibirlo y participar de esta visita de manera ordenada y segura”, manifestó Quirno.
El funcionario también destacó que la visita era fruto del diálogo con la Santa Sede y con la Iglesia argentina, iniciado a partir de la invitación realizada por el presidente Javier Milei y desarrollado durante los meses posteriores.
Quirno explicó que el Gobierno había entendido desde el comienzo que el viaje debía contemplar no solo la presencia de un jefe de Estado, sino principalmente una visita apostólica y pastoral del Santo Padre al pueblo argentino.
En ese sentido, sostuvo que el Estado tenía la responsabilidad de acompañar y facilitar las actividades con respeto por la naturaleza pastoral de la visita.
El canciller también reconoció la participación de los distintos organismos nacionales, de la Ciudad de Buenos Aires, de las provincias de Buenos Aires y Córdoba y de los municipios involucrados en la organización.
Un operativo de seguridad para millones de fieles
Por su parte, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, detalló las dimensiones que tendría el operativo previsto para la visita papal.
Según explicó, las distintas actividades de León XIV reunirían aproximadamente a siete millones de fieles. Por ese motivo, se había previsto un dispositivo de seguridad ininterrumpido durante 120 horas.
Monteoliva describió el operativo como el más grande de la historia del país y señaló que involucraría a la Nación y a tres jurisdicciones.
La planificación contemplaría además tres aeropuertos, tres ciudades, cuatro eventos masivos y 11 actividades en espacios cerrados.
La funcionaria explicó que todo el esquema estaría coordinado mediante un comando unificado que funcionaría durante 120 horas de manera ininterrumpida, con un aforo global estimado en aproximadamente siete millones de personas.
