Turquía volverá a disputar una Copa del Mundo en el Mundial 2026, certamen que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá y que contará por primera vez con 48 selecciones. El conjunto dirigido por Vincenzo Montella afrontará su tercera participación mundialista con la ilusión de repetir actuaciones históricas como la obtenida en Corea-Japón 2002, cuando alcanzó el tercer puesto.
El seleccionado turco integrará el Grupo D, una zona que aparece como una de las más equilibradas del torneo. Debutará el 14 de junio frente a Australia, luego enfrentará a Paraguay el 20 y cerrará la fase de grupos el 25 de junio contra Estados Unidos, anfitrión del certamen. Si termina como líder de su zona avanzará a la siguiente instancia para medirse con uno de los mejores terceros, mientras que si clasifica segundo chocará con el ganador del Grupo F, integrado por Países Bajos, Japón, Suecia y Túnez.
Turquía sueña con volver a sorprender en el Mundial
Después de más de dos décadas de ausencia, Turquía intentará volver a instalarse entre las selecciones competitivas del escenario internacional. Aunque repetir la histórica campaña de 2002 parece complicado, el equipo cuenta con futbolistas capaces de competir ante cualquier rival y aspira, al menos, a superar la fase de grupos y avanzar a octavos de final.
La selección turca llega con una base de jugadores experimentados y varias jóvenes figuras que atraviesan un gran presente en el fútbol europeo. El capitán Hakan Calhanoglu, referente del Inter, lidera un plantel que también tiene nombres destacados como Arda Güler, joya del Real Madrid; Merih Demiral, defensor del Al-Ahly; y Ferdi Kadıoglu, actual jugador del Brighton.
Vincenzo Montella, el entrenador que cambió la cara de Turquía
El responsable de esta nueva ilusión turca es Vincenzo Montella. El técnico italiano asumió en septiembre de 2023 tras el ciclo del alemán Stefan Kuntz y rápidamente consiguió resultados positivos. Su llegada estuvo respaldada por el gran trabajo realizado en Adana Demirspor, equipo con el que alcanzó un histórico cuarto puesto en la Superliga turca.
Con Montella al mando, Turquía alcanzó los cuartos de final de la Eurocopa 2024 y posteriormente logró la clasificación al Mundial 2026. El entrenador consiguió darle una identidad clara al equipo, mezclando la intensidad característica del fútbol turco con la disciplina táctica italiana.
Arda Güler, la gran esperanza turca
Con apenas 21 años, Arda Güler ya aparece como una de las máximas promesas del fútbol mundial. El mediocampista ofensivo debutó en Fenerbahce a los 16 años, rápidamente llegó a la selección absoluta y a los 18 fue transferido al Real Madrid.
Su crecimiento futbolístico alimenta las expectativas de Turquía de cara al Mundial. Además de su talento individual, fue determinante en la clasificación al torneo al participar en la jugada que terminó en el gol de Kerem Akturkoglu ante Kosovo.
Otra de las figuras jóvenes es Kenan Yildiz, delantero de Juventus que eligió representar a Turquía pese a haber nacido en Alemania. El atacante de 20 años es considerado una de las grandes apuestas ofensivas del seleccionado.
Cómo juega Turquía
La selección turca se caracteriza por un estilo intenso y emocional, marcado por la entrega permanente y la agresividad competitiva. Esa pasión futbolera, muchas veces comparada con la de los equipos sudamericanos, fue complementada por Montella con una estructura táctica más ordenada.
El probable equipo para el Mundial 2026 estaría conformado por Ugurkan Cakir; Ismail Yuksek, Ozan Kabak y Merih Demiral; Zeki Celik, Hakan Calhanoglu, Orkun Kokcu y Ferdi Kadioglu; Arda Güler, Kenan Yildiz y Kerem Akturkoglu.
Cómo clasificó Turquía al Mundial 2026
El camino rumbo al Mundial no fue sencillo. Turquía compartió grupo en las Eliminatorias con España y sufrió una dura derrota por 6-0 ante la Roja que complicó sus aspiraciones de clasificación directa.
Sin embargo, el equipo logró recuperarse y cerró una campaña positiva que incluyó un empate 2-2 en territorio español. Luego, en el repechaje, consiguió dos triunfos clave: venció 1-0 a Rumania en Estambul y repitió el resultado frente a Kosovo en Pristina para sellar su boleto mundialista.
Entre sus últimos resultados destacados también aparecen victorias ante Bulgaria y Georgia, además de una contundente goleada 6-1 como visitante frente al conjunto búlgaro.
La historia de Turquía en los Mundiales
Aunque Turquía genera gran expectativa internacional, el Mundial 2026 será apenas su tercera participación en una Copa del Mundo. Su debut se produjo en 1954, cuando eliminó a España en la clasificación, aunque quedó afuera en la fase inicial tras un desempate frente a Alemania Federal.
La actuación más recordada llegó en Corea-Japón 2002. En aquel torneo alcanzó el tercer puesto después de caer en semifinales ante Brasil, que terminaría consagrándose campeón.
Además, Turquía posee uno de los récords más curiosos de la historia de los Mundiales: Hakan Sukur convirtió ante Corea del Sur el gol más rápido de la competencia al marcar a los 11 segundos del partido por el tercer puesto.
Las curiosidades y tradiciones de Turquía que sorprenden al mundo
Más allá del fútbol, Turquía es un país repleto de costumbres y particularidades culturales que llaman la atención de millones de turistas cada año. La hospitalidad turca aparece como uno de los rasgos más destacados: es habitual que los visitantes reciban té o café incluso en tiendas y comercios, sin necesidad de realizar una compra.
El té, conocido como çay, ocupa un lugar central en la vida cotidiana y se consume durante todo el día acompañado por galletas llamadas kurabiye. También es muy popular el ayran, una bebida preparada con yogur, agua y sal que suele tomarse especialmente en verano.
Las tradiciones familiares tienen un peso importante en la sociedad turca. Al ingresar a una casa es habitual quitarse los zapatos para mantener la limpieza del hogar, mientras que saludar primero a las personas mayores es considerado un gesto de respeto y buena educación.

Las bodas turcas también cuentan con rituales particulares. Una de las costumbres más conocidas consiste en que la novia escriba los nombres de sus amigas solteras en la suela de sus zapatos: el nombre que primero se borra, según la tradición, pertenece a la próxima mujer que se casará.
Otra curiosidad llamativa es que el novio debe beber un café preparado por su futura esposa con abundante sal. Si logra terminarlo sin quejarse, demuestra el amor y respeto que siente por ella.
Estambul, entre Europa y Asia
Turquía posee además una ubicación geográfica única. Estambul, la ciudad más importante del país, está dividida entre Europa y Asia por el estrecho del Bósforo, convirtiéndose en una de las pocas ciudades del mundo asentadas en dos continentes.

La capital oficial es Ankara desde 1923, aunque Estambul continúa siendo el principal centro turístico, cultural e histórico del país.
Los tulipanes, Papá Noel y otras curiosidades turcas
Aunque muchos asocian los tulipanes con Países Bajos, la flor tiene origen en territorio turco y fue llevada desde el Imperio Otomano hacia Europa. Cada primavera, Estambul celebra el famoso festival de tulipanes, donde millones de flores decoran parques y jardines.
Otra de las historias más sorprendentes es la relacionada con Papá Noel. En Turquía sostienen que la figura de Santa Claus se inspira en San Nicolás, un obispo nacido en la actual región turca.
Además, el país se transformó en uno de los destinos más elegidos del mundo para realizar implantes capilares gracias a sus clínicas especializadas y costos accesibles.
Un país entre tradición, modernidad y pasión
Turquía combina elementos de Oriente y Occidente como pocos lugares en el mundo. Entre mezquitas históricas, pasión futbolera, hospitalidad, tradiciones familiares y una identidad nacional muy fuerte, el país buscará trasladar toda esa intensidad cultural al Mundial 2026.
Con una generación talentosa y el liderazgo de Vincenzo Montella, la selección turca intentará volver a convertirse en una de las sorpresas de la Copa del Mundo.
