La Procuraduría de Narcocriminalidad PROCUNAR, encabezada por el fiscal federal Diego Iglesias junto a la delegación Regional NEA, formalizó la imputación contra cinco personas detenidas por integrar una organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes. Se les atribuye haber introducido al país 321 kilos de cocaína mediante una avioneta proveniente de Bolivia, que aterrizó el 12 de mayo en un campo de la localidad santafesina de Villa Eloísa.
La audiencia se llevó a cabo días atrás en los tribunales federales de Rosario, ante el juez federal de Garantías Eduardo Rodríguez Da Cruz. En la instancia intervinieron el titular de la PROCUNAR NEA, el fiscal federal Matías Scilabra; el fiscal coadyuvante Santiago Alberdi; y el auxiliar fiscal de la PROCUNAR Santiago Iglesias.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal imputaron a Santiago Emanuel B., Juan Cruz B., Agustín S., y a los ciudadanos bolivianos José Carlos R. L. y Yasmil Z. N. P., identificados como piloto y copiloto de la aeronave. A todos se los acusó como presuntos coautores del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de transporte, agravado por la participación organizada de tres o más personas.
Además, a Santiago Emanuel B. se le sumó la imputación por tentativa de homicidio, ya que se le atribuye haber embestido con una camioneta a un cabo de la Gendarmería Nacional Argentina durante un intento de fuga en un operativo sobre la ruta provincial N°178. El efectivo sufrió múltiples traumatismos y permanece internado en un sanatorio de Rosario.
En la resolución judicial, el magistrado ordenó la prisión preventiva por un año para Santiago Emanuel B., Juan Cruz B. y los tripulantes de la avioneta, mientras que para Agustín S. dispuso una medida similar pero por 120 días. También hizo lugar al pedido de captura nacional e internacional de Jorge Mario G. J., señalado como piloto de un aterrizaje clandestino previo y actualmente prófugo.
Durante la audiencia, los fiscales también vincularon a tres de los imputados con otro operativo de traslado de cocaína ocurrido el 11 de noviembre de 2025, cuando una avioneta aterrizó en la zona rural de Arequito y fue encontrada abandonada con 62 kilos de droga. Se presume que ese cargamento formaba parte de una operación mayor.
El avance de la causa se fortaleció a partir del análisis de un teléfono celular secuestrado dentro de aquella aeronave abandonada. Ese material permitió profundizar la investigación sobre la estructura de la organización criminal, identificar a sus integrantes y reconstruir la logística utilizada para vuelos clandestinos, así como el uso de pistas rurales destinadas al ingreso de estupefacientes al país.
