La investigación por el triple femicidio narco de Florencio Varela registró importantes avances durante las últimas horas, luego de que cuatro nuevos sospechosos fueran detenidos durante una serie de allanamientos ordenados por la Justicia.
Los operativos se llevaron adelante en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y en la localidad de Ezpeleta, en el partido de Quilmes, y estuvieron a cargo de agentes de la DDI de La Matanza.
Los procedimientos se concretaron mientras el expediente que investigaba los asesinatos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez avanzaba bajo un fuerte hermetismo respecto de las nuevas medidas dispuestas por el secretario Ignacio Calvi.
Según trascendió en el marco de la investigación, los cuatro detenidos eran tres mujeres y un hombre, todos de nacionalidad argentina. Quedaron a disposición de la Justicia, que los consideraba integrantes de la banda narco del Bajo Flores vinculada con el triple crimen.
Además, los investigadores establecieron vínculos entre los nuevos sospechosos y dos de los principales imputados de la causa: Victor Sotacuro y “Pequeño J”.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, ninguno de los cuatro detenidos habría estado físicamente en la vivienda donde se cometió el crimen. Sin embargo, los investigadores sospechaban que realizaron diferentes tareas que pudieron resultar fundamentales para la organización.
Entre esas acciones se encontraban el aporte de teléfonos, realización de pagos, contactos y tareas destinadas a facilitar el ocultamiento de personas o de pruebas.
“Ninguno estuvo en la casa del crimen, pero sí hicieron aportes”, explicó un investigador al referirse al rol que los nuevos detenidos habrían cumplido dentro de la estructura investigada.
La causa quedó bajo la órbita de la Justicia Federal
El expediente pasó a la Justicia Federal luego de que, a fines de 2025, los fiscales de la UFI de Homicidios de La Matanza cerraran la causa para avanzar específicamente sobre la hipótesis de una conexión con el narcotráfico internacional que habría desembocado en los femicidios.
A partir de esa decisión, el juez Jorge Ernesto Rodríguez, titular del Juzgado Federal N°2 de Morón, aceptó declararse competente para intervenir en la investigación.
Rodríguez resolvió abordar el expediente de manera integral. La causa quedó caratulada por privación ilegítima de la libertad y triple femicidio agravado.
El magistrado decidió además no dividir la investigación. De esta manera, los fiscales de Homicidios continuaron con el tramo relacionado con los asesinatos, mientras que el juzgado federal mantuvo bajo su órbita la investigación vinculada con la pista narco.
Asimismo, Rodríguez tampoco se apartó del expediente por una cuestión de competencia territorial, por lo que la investigación continuó concentrada bajo el mismo esquema judicial.
