Una niña de tres años murió este sábado luego de que el automóvil en el que viajaba junto a sus padres despistara en la avenida Bustillo, a la altura del kilómetro 15, en San Carlos de Bariloche. El vehículo circulaba por una zona afectada por el hielo, perdió adherencia, cayó por un barranco de más de 20 metros y terminó sumergido en las aguas del lago Nahuel Huapi.
Tras el accidente, las autoridades locales desplegaron un amplio operativo de rescate en el que participaron buzos de Prefectura, bomberos y personal sanitario. Los equipos lograron recuperar el cuerpo de la menor, mientras que sus padres fueron trasladados a un hospital con distintas lesiones y síntomas compatibles con hipotermia.
Cómo ocurrió el accidente en Bariloche
El siniestro tuvo lugar cerca de las 16, cuando, por motivos que todavía eran investigados, el automóvil perdió estabilidad al atravesar un sector resbaladizo de la avenida Bustillo. Luego de salir de la calzada, descendió por un camino de tierra y finalmente se precipitó hacia el lago Nahuel Huapi.
De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, los gritos de auxilio de los padres alertaron a los vecinos de la zona. Los habitantes dieron aviso a los servicios de emergencia y también participaron de los primeros intentos para asistir a la familia.
Según indicaron fuentes policiales, los padres consiguieron salir del vehículo, aunque no lograron liberar a la niña del cinturón de seguridad antes de que el automóvil quedara completamente sumergido.
Un operativo de rescate complicado
Las tareas de búsqueda y rescate presentaron importantes dificultades debido a las características del lugar. La altura desde la que cayó el vehículo, el hielo presente sobre la superficie del agua y la propia geografía del sector complicaron el trabajo de los buzos.
En el operativo intervinieron efectivos de Prefectura Naval, Bomberos Voluntarios y equipos médicos. Los distintos organismos trabajaron de manera coordinada para localizar y extraer el vehículo y posteriormente recuperar el cuerpo de la menor.
La investigación quedó bajo supervisión de los fiscales que intervienen en el caso, quienes dispusieron la realización de distintos peritajes sobre el lugar del accidente.
En tanto, los padres fueron llevados al hospital de Bariloche. Allí recibieron asistencia médica por los traumatismos sufridos y por el cuadro de hipotermia provocado por la permanencia en las aguas heladas del lago.
La preocupación por los accidentes durante el invierno
El episodio volvió a poner en el centro de la escena la seguridad vial en el corredor que bordea el lago Nahuel Huapi. Durante el invierno, la presencia de hielo y las bajas temperaturas incrementan los riesgos para quienes circulan por la zona.
En los últimos años, las autoridades municipales y provinciales habían desarrollado distintas campañas de prevención y operativos destinados a controlar la velocidad. También se habían realizado trabajos vinculados con la señalización y la iluminación de sectores considerados críticos de la avenida Bustillo.
Sin embargo, especialistas y organizaciones de la región habían reclamado reforzar las tareas de mantenimiento y limpieza de las calzadas, además de avanzar con la colocación de barreras de contención en aquellos puntos donde existen pendientes pronunciadas.
Qué factores pueden provocar estos siniestros
Especialistas en seguridad vial habían advertido que distintos factores pueden combinarse y aumentar considerablemente las posibilidades de sufrir un despiste durante el invierno.
Entre ellos mencionaron la velocidad que no se adapta a las condiciones del camino, la presencia de hielo sobre la calzada, la utilización de neumáticos que no resultan adecuados para las condiciones climáticas y las características del trazado, con curvas y pendientes.
Ante este tipo de situaciones, recomendaron reducir la velocidad, conservar una distancia suficiente para frenar y utilizar neumáticos de invierno o cadenas cuando las condiciones lo requieran. También aconsejaron evitar maniobras bruscas.
A su vez, especialistas y organizaciones habían planteado la necesidad de fortalecer los controles y mejorar la señalización preventiva en los sectores considerados de mayor peligrosidad.
La investigación judicial por la muerte de la niña
La fiscalía continuará con la investigación para establecer con precisión qué provocó el accidente y determinar las circunstancias en las que ocurrió la tragedia.
Para ello, se realizarán peritajes mecánicos sobre el automóvil, estudios de la escena y se tomarán testimonios de las personas que presenciaron el hecho. También podrían realizarse pericias toxicológicas a los conductores, si los investigadores lo consideran necesario.
Las autoridades también analizarán si las condiciones de la infraestructura vial y las medidas de prevención existentes resultaban suficientes frente a las condiciones climáticas que se registraban al momento del siniestro.
Conmoción en Bariloche
La tragedia generó una fuerte conmoción entre los vecinos de San Carlos de Bariloche. Distintas organizaciones y habitantes de la ciudad manifestaron su solidaridad con la familia de la niña y reclamaron la implementación de medidas concretas que permitan evitar nuevos accidentes de características similares.
La avenida Bustillo constituye tanto una vía de circulación habitual para los habitantes de la ciudad como un importante corredor turístico, por lo que durante distintas épocas del año registra un intenso movimiento vehicular.
Mientras los padres de la menor permanecían internados y recibían contención psicológica, la investigación judicial y los informes técnicos quedaron a cargo de determinar cómo ocurrió exactamente el accidente y cuáles serían los próximos pasos de la causa.
