Una violenta secuencia alteró la tranquilidad de la mañana del sábado en Las Cañitas, en el barrio porteño de Palermo, donde dos personas en situación de calle fueron brutalmente atacadas por al menos tres hombres. Los motivos de la agresión todavía no fueron esclarecidos y las imágenes del episodio generaron conmoción luego de comenzar a circular.
La golpiza quedó registrada por un vecino que filmó lo sucedido con su teléfono celular. En las imágenes se observó cómo los atacantes les dieron golpes de puño y patadas a las dos víctimas hasta que quedaron inconscientes.
De acuerdo con los testimonios recogidos después del episodio, todo ocurrió alrededor de las 10 de la mañana, en la entrada de un edificio ubicado sobre la calle Arce, casi esquina con Ortega y Gasset. Mientras avanzaba la agresión, varios vecinos les pidieron a los hombres que dejaran de golpear a las víctimas.
Las súplicas, sin embargo, no consiguieron detener el ataque. Los agresores continuaron con la golpiza mientras las personas que presenciaban la escena reclamaban que terminaran con la violencia, sin que nadie lograra intervenir de manera efectiva para frenar lo que estaba sucediendo.
Uno de los testigos fue Eduardo, quien posteriormente y planteó que detrás del episodio podría existir una disputa por el control de la calle en un sector de la Ciudad de Buenos Aires caracterizado por una importante concentración de comercios y establecimientos gastronómicos.
El vecino sostuvo que los atacantes no eran personas habituales del barrio y aseguró que tanto su apariencia como su vestimenta le hicieron pensar que habían llegado con la intención de ganar presencia en la zona. También explicó que durante la primavera solían aparecer personas nuevas que recorrían el sector, pedían dinero o permanecían cerca del Hipódromo, y señaló que cada cierto tiempo se producían episodios conflictivos.
Eduardo tampoco pudo precisar si las dos personas golpeadas recibieron posteriormente asistencia de una ambulancia. Durante la agresión, explicó, su principal preocupación estuvo puesta en contener a quienes se encontraban dentro de un comercio para evitar que la situación derivara en consecuencias todavía más graves.
El hombre manifestó que desconocían si los agresores podían estar armados con un arma de fuego o un cuchillo, motivo por el cual intentó impedir que otras personas se involucraran directamente. Además, recordó que en ese momento había extranjeros en el lugar que, sorprendidos por la escena, le preguntaron si ese tipo de episodios era habitual en el barrio. Él les respondió que no era algo normal en Las Cañitas.
En la grabación también quedó registrado el intento de intervención del encargado del edificio frente al cual se desarrolló parte de la golpiza. Se trataba de Osvaldo.
Según contó, se encontraba conversando con un compañero en un local de electricidad cuando ambos escucharon un fuerte alboroto. Al salir, observaron que entre dos, tres e incluso cuatro personas golpeaban a un hombre en situación de calle que estaba descalzo y que era conocido por quienes frecuentaban la zona porque solía pasar por esa esquina.
Osvaldo explicó que la víctima había ido a pedirle un par de zapatillas a uno de los jóvenes que habitualmente tomaban café en el lugar. Poco después comenzó el ataque y, según describió, los agresores no dejaban de golpearlo.
El encargado intentó entonces separar a quienes participaban de la agresión. Mientras uno de los hombres continuaba golpeando a la víctima cuando ya se encontraba en el piso, sostuvo que el hombre en situación de calle le había pegado a su madre.
Osvaldo, sin embargo, señaló que conocía al joven atacado por verlo habitualmente en el barrio y lo describió como una persona amable, independientemente de que viviera en situación de calle.
El encargado también afirmó que llevaba varios años trabajando en Las Cañitas y que nunca había observado un nivel de violencia semejante al registrado recientemente. Recordó que tradicionalmente se trató de una zona considerada segura, elegida incluso por numerosos jóvenes provenientes del interior del país que se instalaban allí para estudiar y pagaban alquileres elevados.
Según su relato, esa percepción comenzó a modificarse entre quienes viven en los edificios del sector. Osvaldo aseguró que actualmente algunos vecinos manifestaban temor al momento de salir a la calle después de los episodios de violencia registrados en la zona.
Hasta el momento, no se informó si la Policía inició una actuación de oficio a partir de la viralización de las imágenes. Tampoco se conocieron las identidades de los hombres que protagonizaron la golpiza ni se esclarecieron oficialmente las circunstancias que desencadenaron el ataque contra las dos personas en situación de calle.
