El fiscal penal de Salvador Mazza, Armando Cazón, solicitó la captura y detención tanto a nivel nacional como internacional de Samuel Limón Álvarez, uno de los principales sospechosos por el robo de una camioneta propiedad del intendente de esa localidad salteña, Gustavo Subelza.
El hecho había ocurrido la semana anterior en un lavadero del barrio Luján, en Salvador Mazza, una zona fronteriza con Bolivia donde el acusado era conocido dentro del ambiente delictivo.
La medida fue solicitada en el marco de una investigación por “robo calificado, agravado por el uso de armas y en banda”, a partir de las pruebas reunidas durante las distintas tareas realizadas por el Grupo de Investigaciones Sector Número 43.
Entre las diligencias desarrolladas se incluyeron trabajos de campo, toma de declaraciones testimoniales, elaboración de un identikit y análisis de las imágenes registradas por cámaras de seguridad. Esos elementos permitieron avanzar en la identificación de uno de los presuntos integrantes del grupo que habría cometido el robo.
Con los resultados obtenidos, el fiscal Cazón pidió la captura nacional e internacional de Limón Álvarez. Uno de los principales motivos fue la sospecha de que el acusado se encontraría en Bolivia, mientras que también surgieron indicios de que la camioneta robada habría sido trasladada hacia ese país.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, las cámaras de seguridad permitieron detectar el vehículo en la ciudad boliviana de Yacuiba.
Ante este escenario, Cazón solicitó que, en caso de concretarse la medida, la orden de captura fuera incorporada al Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), de manera que tuviera vigencia en todo el territorio argentino.
Además, pidió que se gestionara una Notificación Roja de Interpol, con el objetivo de avanzar en la localización y eventual detención del sospechoso fuera del país.
Cómo ocurrió el robo
La investigación se había iniciado a partir de la denuncia presentada por Gustavo Subelza por la sustracción de una Toyota Hilux modelo 2024. El intendente había dejado el vehículo el miércoles anterior en un lavadero situado sobre avenida 9 de Julio, en el barrio Luján de Salvador Mazza, localidad ubicada a unos 400 kilómetros al norte de la ciudad de Salta.
Según las primeras actuaciones incorporadas a la causa, el encargado del lavadero había declarado inicialmente que cuatro personas armadas ingresaron al establecimiento, lo maniataron y lo amenazaron para quedarse con la camioneta.
Sin embargo, una revisión posterior de las cámaras de seguridad permitió precisar algunos aspectos de la secuencia. A partir de esas imágenes, se estableció que habrían sido tres los autores del hecho y que habían llegado caminando hasta el lugar.
Las primeras medidas investigativas también permitieron reconstruir parte del trayecto que habrían utilizado los sospechosos para escapar, en dirección a la zona de Sauzal.
A medida que avanzó la investigación, los investigadores reunieron elementos que apuntaban a que la Toyota Hilux había sido trasladada hacia Bolivia. Posteriormente, las imágenes de seguridad permitieron establecer que el vehículo había ingresado a la ciudad de Yacuiba.
La investigación todavía continuaba abierta con el objetivo de determinar si hubo más personas involucradas en el robo y lograr identificar a los restantes sospechosos.
La causa pasaría a la Justicia Federal
Ante la confirmación de que la camioneta sustraída había ingresado a Yacuiba, Bolivia, el 14 de agosto, el caso adquirió una dimensión internacional.
Por ese motivo, el fiscal Cazón anticipó que, en su momento, declinaría la competencia por razón de materia y territorio en favor de la Justicia Federal de Tartagal.
De esta manera, ese fuero sería el encargado de continuar con la investigación, especialmente a partir de las actuaciones vinculadas con el presunto traslado del vehículo hacia Bolivia y la búsqueda internacional del principal sospechoso.
