El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 del Departamento Judicial de Quilmes condenó a Sebastián Ariel Figueroa, de 40 años, a la pena de 30 años de prisión tras encontrarlo culpable de una serie de abusos sexuales perpetrados entre los años 2010 y 2013. La investigación contó con un aporte clave del Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, cuya intervención permitió reforzar las pruebas que derivaron en la condena.
De acuerdo con la resolución judicial, Figueroa fue declarado penalmente responsable por cuatro hechos. Dos de ellos correspondieron a los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma y robo agravado por el uso de arma. En un tercer caso, fue condenado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma y robo agravado por el uso de un arma cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse. El cuarto episodio fue calificado como abuso sexual con acceso carnal, todo ello en concurso real.
Durante el juicio, los jueces Fernando Ernesto Celesia, Analia Verónica Reyes y María Cecilia Maffei dieron por acreditado que el condenado vulneró la integridad sexual de las víctimas identificadas como “K.E.M.”, en un hecho ocurrido el 4 de julio de 2010; “F.N.M.”, el 1° de enero de 2012; “L.R.”, el 23 de abril de 2013; y “L.S.O.”, el 29 de diciembre de 2013.
Como parte de la sentencia, el tribunal también dispuso la extracción de sangre del condenado para incorporarlo al Registro Nacional de Datos Genéticos y al Banco de Datos Genéticos de la Provincia de Buenos Aires, en cumplimiento de lo establecido por la Ley Provincial 13.869 y la Ley Nacional 26.879.
Asimismo, los magistrados ordenaron comunicar la condena al Registro de Condenados por Delitos Sexuales, dependiente del Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires, para su correspondiente inscripción.
