Un operativo encubierto permitió a la Policía de Santa Fe desarticular una banda dedicada a la venta de drogas en la ciudad de Rosario. La estrategia consistió en que los efectivos se hicieran pasar por repartidores de una aplicación de delivery para no despertar sospechas y sorprender a los investigados en pleno funcionamiento del presunto punto de venta.
La maniobra fue planificada para ejecutarse minutos antes de un partido del Mundial 2026, un horario en el que el movimiento de motociclistas dedicados al reparto era habitual en la zona, lo que facilitó el ingreso de los agentes sin llamar la atención.
El procedimiento se desarrolló en el barrio Fisherton, ubicado en el noroeste de Rosario, en el marco de una investigación por comercialización de estupefacientes. Los policías llegaron al lugar a bordo de motocicletas con cajas de delivery y avanzaron por el pasillo donde funcionaba el búnker simulando realizar una entrega.

El caso había comenzado el año pasado y ya había dado lugar a otros procedimientos. Sin embargo, con el paso de los meses, los investigadores detectaron que uno de los principales sospechosos había retomado la actividad ilícita.
Tras nuevas tareas de vigilancia y registros fílmicos, se comprobó que el lugar volvía a operar como punto de venta de drogas, por lo que se solicitó una nueva orden de allanamiento para intervenir el inmueble.
Conociendo la modalidad de funcionamiento de la organización, las autoridades definieron realizar el operativo minutos antes de un encuentro del Mundial 2026, aprovechando el intenso movimiento de repartidores que suele registrarse en esos horarios en el barrio.
Los efectivos avanzaron en motocicletas equipadas con cajas de delivery y consiguieron ingresar al pasillo sin generar sospechas. Una vez que estuvieron a pocos metros de la vivienda allanada, irrumpieron de manera sorpresiva, evitando que los sospechosos escaparan o intentaran deshacerse de la droga.
Durante la requisa, los policías encontraron varios envoltorios de cocaína en el bolsillo de uno de los detenidos. Además, secuestraron una riñonera con dinero en efectivo que, según la investigación, era utilizada para la comercialización de estupefacientes.

En el procedimiento también intervino Kenzo, un perro K9 especializado en detección de narcóticos, que marcó la presencia de más droga escondida en un hueco de una pared de ladrillos ubicada en el pasillo del inmueble.
Asimismo, los investigadores incautaron un cartón con anotaciones consideradas de interés para la causa, dinero en efectivo y varios teléfonos celulares. Al identificar a los ocupantes de la vivienda, constataron además que uno de ellos tenía un pedido de captura vigente solicitado por la Justicia de Entre Ríos.
Como resultado del operativo fueron detenidos tres hombres mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Justicia. En total, las fuerzas de seguridad secuestraron 44 envoltorios de cocaína, más de 700.000 pesos, dólares estadounidenses, tres teléfonos celulares y otros elementos que serán incorporados a la investigación.
El procedimiento fue llevado adelante por la Brigada de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI), con la participación de la Sección Canes y el apoyo de un grupo de irrupción de la Policía de Santa Fe.
