El intendente de Pilo Lil, Andrés Avelino Infante, denunció que el exjefe comunal Eliseo Díaz lo había amenazado con un cuchillo durante una violenta pelea que se produjo en el marco de una reunión de trabajo. El episodio ocurrió en esa localidad del sur de Neuquén y, a partir de la denuncia, comenzó a ser investigado por la Policía y la Justicia provincial.
El enfrentamiento se había producido el último viernes al mediodía, en el salón comedor de un parador turístico de Pilo Lil. Según la reconstrucción realizada a partir del relato de Infante, el conflicto se había iniciado por un pedido de Díaz relacionado con la utilización de un camión perteneciente a la Comisión de Fomento.
El exjefe comunal había solicitado utilizar el vehículo para trasladar fardos de pasto. Ante ese pedido, Infante le había requerido que presentara una nota formal que permitiera justificar el gasto que demandaría el traslado. De acuerdo con lo señalado por el actual intendente, ese planteo había provocado el inicio de la discusión.

Infante relató que la reacción de Díaz había sido agresiva y que, durante la discusión, había recibido insultos y amenazas. Aseguró que el exjefe comunal le había dicho: “hijo de puta, te voy a matar, me tenés podrido”.
Según la versión del intendente, el enfrentamiento había continuado durante aproximadamente 20 minutos. La situación había incluido insultos, empujones y un forcejeo, hasta que Infante había intentado retirar a Díaz del lugar.
Fue en ese momento, siempre de acuerdo con la denuncia del jefe comunal, cuando el exintendente había extraído un cuchillo que llevaba en la cintura. Infante sostuvo que se había tratado de un arma blanca de entre 20 y 25 centímetros y que Díaz había continuado con las amenazas de muerte.
“Forcejeamos. Ahí es donde él saca de la cintura un cuchillo, un arma blanca de unos veinte a veinticinco centímetros. Y sigue gritando que me iba a matar. Si estiraba el brazo, me apuñalaba”, había denunciado Infante.
Durante la reunión también se encontraban la coordinadora regional de la zona Sur, Eliana Rivera, y Raquel Fantini, pareja del intendente. Según el relato de Infante, Fantini se había interpuesto entre ambos durante el momento de mayor tensión del enfrentamiento.
Después de la pelea, habían intervenido efectivos del Destacamento de Pilo Lil y de la Comisaría 25 de Junín de los Andes. Infante había radicado una denuncia y Díaz había sido interceptado y demorado cuando se dirigía hacia el destacamento policial.
El intendente también había denunciado un segundo episodio ocurrido posteriormente. Según su presentación, un hijo del exjefe comunal se había presentado en su oficina y lo había amenazado, por lo que había realizado una nueva denuncia ante la Policía.
Infante había relacionado el conflicto con diferencias políticas y administrativas vinculadas con el manejo de la Comisión de Fomento.

Sin embargo, la esposa de Díaz, Belén Griselda Alfonso, había dado una versión diferente de lo sucedido. La mujer había reconocido que durante el enfrentamiento se habían producido empujones y golpes de puño, aunque había negado que el exintendente hubiera utilizado un cuchillo.
Alfonso también había sostenido que Infante había iniciado la agresión, al tomar a Díaz del pecho. Por su parte, el exjefe comunal no había realizado declaraciones públicas sobre el episodio.
La investigación había quedado a cargo del Ministerio Público Fiscal, que debía analizar las imágenes captadas por las cámaras de seguridad y tomar los testimonios de las cuatro personas que habían presenciado el enfrentamiento.
Con esos elementos, la Justicia buscaría reconstruir cómo se había desarrollado la pelea y determinar las eventuales responsabilidades penales de las personas involucradas.
