El juicio contra Sebastián Damián Villarreal (36) comenzó este viernes en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°11, donde el acusado enfrenta una imputación por el ataque con un cuchillo contra dos mujeres ocurrido durante la pandemia en un estudio de danza del barrio porteño de Colegiales.
Durante la primera jornada declararon siete testigos, entre ellos las dos mujeres que resultaron víctimas del hecho: Julieta Antón y Sofía Bovino.
Villarreal fue acusado por el delito de tentativa de homicidio agravado por tratarse de víctimas mujeres y por haber sido cometido por un hombre mediando violencia de género. El proceso judicial se suspendió en 2023 debido a que el acusado no se encontraba en condiciones de afrontar el debate. Luego de una nueva evaluación, los especialistas determinaron que podía participar del juicio y el proceso finalmente comenzó.
El testimonio de Julieta Antón
Julieta Antón fue la primera de las víctimas en declarar ante los jueces Julio López Casariego, Julio Pablo Quiñones y Matías Buenaventura.
Durante su exposición, recordó que conoció a Villarreal durante la pandemia, a partir de una clase virtual de danza que ella dictó.

Luego explicó que, a comienzos de noviembre, se habilitaron nuevamente las clases presenciales en los estudios, aunque bajo un protocolo sanitario y con una cantidad limitada de asistentes. En ese contexto, Antón concurría a dos establecimientos diferentes y Villarreal se inscribió en ambos cursos.
Al referirse a los días anteriores al ataque, la profesora contó que recibió por Instagram un mensaje de Villarreal en el que le relató que había sufrido un abuso. Antón sostuvo que no supo inicialmente qué responderle, pero le manifestó que podía ayudarlo desde su rol como profesora de danza y consideró positivo que buscara distraerse y tomar clases.
Según su relato, la respuesta de Villarreal reflejó enojo y disconformidad con lo que ella le expresó.
El 10 de noviembre de 2020, Antón llegó unos minutos antes al estudio para prepararse para la clase. Cuando dejó su bicicleta, observó que Villarreal la vio y luego ingresó al establecimiento.
Al entrar, la mujer se dirigió al baño, ubicado en un nivel inferior. En ese momento, según relató durante el juicio, el acusado intentó sujetarla para llevarla hacia ese sector.
Antón explicó que gritó para pedir ayuda y logró escapar. Cuando se dio vuelta, lo vio sacar un cuchillo de su mochila.
La profesora corrió hasta el sector donde se encontraba la dueña del lugar, Sofía Bovino, quien intentó interponerse para protegerla de la agresión.
Como consecuencia del ataque, Antón sufrió heridas en la mano derecha, el antebrazo izquierdo, el cuero cabelludo y el rostro. Bovino, por su parte, recibió lesiones en una mano y en un antebrazo.
Antón también contó que, después del episodio, permaneció cuatro meses sin trabajar y que su recuperación se extendió durante aproximadamente seis meses. La pérdida de movilidad en una de sus manos complicó su recuperación y, además, relató que padeció ataques de pánico y tuvo dificultades para retomar algunas actividades.
Sofía Bovino también declaró

Después de Antón, prestó declaración Sofía Bovino, quien recordó lo ocurrido aquella tarde.
La mujer señaló que cerca de las cuatro de la tarde se encontraba trabajando junto a la encargada del establecimiento cuando escuchó un grito que describió como “de película”.
Luego vio a Julieta correr hacia ellas desde un pasillo y detrás apareció Villarreal, quien llevaba un cuchillo levantado.
Bovino explicó que Antón se colocó detrás suyo mientras el acusado intentaba esquivarla para continuar con el ataque contra la profesora. En ese momento, sostuvo, le pidió reiteradamente que se detuviera.
La dueña del estudio también recordó el momento en que tomó dimensión de la gravedad de lo que estaba ocurriendo. Contó que terminó en el piso y experimentó una sensación de absoluta vulnerabilidad.
Como consecuencia de la agresión, Bovino sufrió tres heridas en la mano y el brazo.
Los testigos que presenciaron el ataque
Luego de los testimonios de las víctimas, declaró uno de los profesores de danza que se encontraba en el establecimiento durante aquella jornada.
El hombre relató que escuchó los gritos, salió hacia la recepción y encontró a Villarreal atacando a las dos mujeres.
Según explicó ante el tribunal, junto con un alumno y otro hombre intentaron acercarse para contener al agresor y ganar tiempo hasta la llegada de la Policía.
El profesor describió que en el lugar ya había una importante cantidad de sangre y que Julieta presentaba cortes en el cuero cabelludo y en los brazos. También recordó que Villarreal les advertía que se alejaran porque las mataría.

Otro de los alumnos que presenció la escena declaró ante las preguntas de la fiscalía y señaló que el acusado utilizaba “un cuchillo muy grande” para atacar a las mujeres.
El testigo explicó que varias personas intentaron pedirle que frenara la agresión. Según su descripción, las dos mujeres estaban en el piso mientras Villarreal intentaba continuar con el ataque utilizando el filo del cuchillo y se encontraba muy exaltado.
También prestaron declaración la encargada de El Club de la Danza y una recepcionista que trabajaba en el establecimiento. Ambas describieron la persecución de Julieta por parte del imputado mientras llevaba un cuchillo.
Tras finalizar las declaraciones, el tribunal informó que la próxima audiencia se realizará el jueves 20 de agosto.
Cómo ocurrió el ataque en el estudio de danza
El episodio ocurrió el 10 de noviembre de 2020, cerca de las 16, dentro de la escuela El Club de Danza, ubicada sobre avenida Federico Lacroze al 2090, en Colegiales.
De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la investigación, Villarreal llegó al establecimiento aproximadamente una hora antes del inicio de la clase que dictaba Antón. Por ese motivo, la recepcionista le pidió que aguardara afuera.
El hombre ingresó en distintas oportunidades al baño y, en determinado momento, salió con una cuchilla en la mano. Luego comenzó a perseguir a la profesora de danza.
Antón logró dirigirse hacia un salón donde se encontraba Sofía Bovino, una de las propietarias del lugar. Villarreal continuó con la agresión contra ambas mujeres pese a que varias personas presentes intentaron detenerlo.
Finalmente, efectivos policiales llegaron al establecimiento y dispararon al acusado en un muslo con el objetivo de impedir que continuara atacando a las mujeres.
