Walter Humberto Verón, señalado como autor del femicidio de Romina Calvo, la mujer de 40 años que había sido asesinada en el barrio porteño de Villa Devoto, contaba con un antecedente judicial por violencia contra su pareja.
La denuncia había sido presentada en 2017 y, un año más tarde, el Juzgado Correccional N.º 2 del Departamento Judicial de La Matanza había declarado culpable a Verón en una causa por lesiones leves.
En paralelo, fuentes relacionadas con el caso habían aclarado que no existían denuncias realizadas contra el hombre en la Ciudad de Buenos Aires.
El crimen había ocurrido en una vivienda ubicada sobre Pedro Morán al 5200, en Villa Devoto, donde los investigadores habían encontrado distintos elementos que quedaron incorporados a la investigación.
La deuda millonaria que acumulaba la víctima
En otro aspecto que había surgido durante la investigación, se había establecido que Romina Calvo mantenía una importante deuda con distintas entidades financieras.
De acuerdo con la información obtenida tras consultar la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mujer acumulaba una morosidad de $44.203.000 distribuida entre siete entidades.
La situación crediticia de Calvo se había repartido en distintos niveles de riesgo. En dos bancos figuraba en situación 2, considerada de riesgo bajo; en otras cuatro entidades estaba registrada en situación 3, correspondiente a riesgo medio; mientras que en una restante aparecía en situación 4, de riesgo alto.
La carta que Verón había dejado en la escena
Otro de los elementos centrales encontrados por los investigadores había sido una carta que Verón, de 56 años, había dejado dentro de la vivienda después del crimen.
En el escrito, el hombre había intentado explicar los motivos de su accionar y había manifestado su hartazgo respecto de la relación con Calvo. La carta había sido encontrada en la habitación matrimonial, según habían informado fuentes vinculadas con el expediente.
En distintos pasajes, Verón había expresado su malestar por los supuestos contactos de la víctima, cuestiones económicas y las deudas que, según su versión, se habían generado.
El escrito comenzaba con una referencia al cansancio que decía sentir frente a la situación que atravesaba. Luego, había responsabilizado a Calvo por distintos problemas económicos y había mencionado el trabajo que, según aseguraba, había realizado por ella y por sus hijos.
También había hecho referencia a una persona conocida como “Pitty”, la numeróloga, a quien había señalado al hablar de cambios en la personalidad de Calvo y de una supuesta intención de que él abandonara la vivienda.
En otro fragmento, Verón había mencionado dinero que, según su relato, había invertido en la propiedad de Devoto y que nunca había recuperado. También había relacionado la situación con las deudas de la víctima y con una operación vinculada a la venta de una tabla.
Hacia el final del escrito, el hombre había expresado su enojo y había dejado un mensaje dirigido a sus hijos, a quienes les había manifestado su amor y se había despedido.
Un altar en el living
Además de la carta, los investigadores habían encontrado otro elemento llamativo dentro de la vivienda ubicada sobre Pedro Morán al 5200.
En el living había sido hallado un altar que contenía imágenes de Verón y Calvo. Ese elemento también había quedado bajo análisis dentro de la investigación por el femicidio.
El antecedente judicial por lesiones, la situación económica de la víctima, la carta encontrada en la habitación matrimonial y el altar hallado en el living habían formado parte de los elementos conocidos alrededor del caso.
