Una joven de 25 años fue asesinada a puñaladas durante la madrugada de este lunes en la localidad cordobesa de Santa María de Punilla. Por el hecho fue detenido su expareja, un hombre de 40 años que cumplía una condena de ejecución condicional por violencia familiar.
El episodio se registró en una vivienda ubicada en la intersección de las calles Echeverría e Independencia, en el barrio Santa María Oeste. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, la víctima y el presunto agresor se habían reunido para ver la final del Mundial 2026.
Durante el encuentro, ambos habrían mantenido una discusión que terminó con un violento ataque con un arma blanca. Según informaron las autoridades, la madre de la joven intentó intervenir para frenar la agresión y, posteriormente, encontró a su hija sin vida en la vía pública.

Tras el crimen, el acusado, Maximiliano Braudaco, escapó del lugar. Sin embargo, efectivos policiales desplegaron un operativo cerrojo que permitió detenerlo a pocas cuadras de la escena del hecho.
Desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Córdoba informaron que la Fiscalía de Instrucción N.º 2 de Cosquín imputó a Braudaco por el delito de homicidio calificado por femicidio, figura contemplada en el artículo 80 del Código Penal, que prevé como única pena la prisión perpetua.
La investigación también reveló que la madre de Rocío Belén Gómez había presentado una denuncia por violencia familiar contra Braudaco. Como consecuencia de esa causa, el hombre había sido condenado en 2025 y se encontraba cumpliendo una pena de ejecución condicional.
Rocío Belén Gómez era madre de tres niñas menores de edad. Su asesinato generó una profunda conmoción en la comunidad de Santa María de Punilla, localidad ubicada en el departamento Punilla, a unos 42 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
