El Templo de la Velocidad volvió a dejar una carrera de esas que se cuentan durante años. En la 13ª fecha de la temporada 2026 de la Fórmula 1, el Gran Premio de Italia tuvo pole sorpresa, bandera roja en la segunda vuelta, un argentino que soñó con el podio y terminó a los tumbos, un local que ganó, arrancando casi último y una Ferrari que volvió a naufragar en su propia casa. Repasamos todo lo que pasó el fin de semana en Monza.

























La clasificación: el batacazo de Gasly y el cajón de sanciones que reordenó todo
El sábado ya había dejado una foto insólita. Pierre Gasly firmó la primera pole position de su carrera —y la primera de Alpine desde que Fernando Alonso lo hiciera con Renault en Hungría 2009— al superar a George Russell por apenas seis centésimas. Gasly, que en Monza consiguió su única victoria en 2020, lideró desde la Q1 en una clasificación marcada por la pelea de rebufos.
Pero la grilla real se terminó de definir en los despachos de la FIA. Kimi Antonelli, Alex Albon y Liam Lawson fueron mandados al fondo de la parrilla por exceder el límite de componentes de la unidad de potencia tras montar motores nuevos. Oscar Piastri, que había clasificado tercero, recibió tres puestos de sanción por obstaculizar a Lawson en la Q2, lo que benefició a Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Max Verstappen. Fernando Alonso directamente largó desde pitlane tras romper el parque cerrado para cambiar de motor.
El gran beneficiado de tanto movimiento fue Franco Colapinto. El argentino, que con el paquete de actualizaciones de Alpine había marcado el octavo tiempo en la Q3, heredó el séptimo puesto en la grilla gracias a la sanción de Antonelli. Sergio “Checo” Pérez (Cadillac) clasificó 20°, pero avanzó al 17° puesto por la acumulación de sanciones ajenas.
Caos en la largada en Monza: el golpazo de Leclerc y la bandera roja
La carrera arrancó con un cruce durísimo entre los propios Ferrari: en la primera chicana, Hamilton se metió por dentro de Leclerc y ambos coquetearon con el contacto rueda a rueda. El monegasco resistió y llegó a meterse segundo por un instante, aunque Verstappen y Piastri lo pasaron enseguida.
El verdadero mazazo llegó al cierre de la segunda vuelta. Peleando por el cuarto lugar con Piastri, Leclerc sufrió un violento sobreviraje a la salida de la Parabólica —hoy curva Alboreto— y se llevó puesto contra las protecciones de neumáticos a fondo. El golpe, casualmente, se produjo en la misma curva donde ya se había accidentado seis años atrás, un 6 de septiembre. El piloto salió por sus propios medios y sin lesiones, pero la dirección de carrera necesitó unos quince minutos para reparar las barreras y tuvo que interrumpir la prueba con bandera roja.
Durante esa primera secuencia de vueltas, mientras Ferrari sufría, Colapinto venía capitalizando cada incidente: superó a Piastri y llegó a ubicarse cuarto antes de la interrupción.
El folletín de Tsunoda: la resalida fantasma y la apelación de Audi
La resalida tuvo su propio condimento. Yuki Tsunoda, que reemplazaba a un Lawson lesionado en Racing Bulls, se equivocó de lado al ubicarse en su cajón de largada (14°), corrigió sobre la marcha y terminó con el auto ligeramente cruzado hacia el muro de boxes. El director de carrera, Rui Marques, no se sintió cómodo con la posición y ordenó una vuelta de formación extra antes de relanzar la carrera.
Terminada la prueba, los comisarios investigaron a Tsunoda por un presunto incumplimiento del artículo B5.9.4 del reglamento deportivo —que obliga a largar desde pitlane a quien provoque una vuelta de formación adicional— pero no aplicaron sanción: determinaron que el japonés nunca estuvo en posición de salida en falso y que su maniobra no afectó a otros pilotos. Esa resolución le permitió a Tsunoda quedarse con el 10° puesto y el único punto que separaba a Racing Bulls de Audi, cuyo piloto Gabriel Bortoleto terminó justo detrás, 11°. Audi ya avisó que apelará la decisión ante la FIA.
La montaña rusa de Colapinto: de séptimo a tercero, de la grava al noveno puesto
El domingo de Colapinto fue una película de dos actos. En la resalida, el argentino le ganó la posición a Verstappen y llegó a ubicarse tercero, aunque el neerlandés lo recuperó un par de curvas después. Poco más tarde, ya en la vuelta 6 y exigiendo el auto al límite, Colapinto perdió el control en la primera Lesmo, se fue a la zona de grava y aunque logró enderezar el rumbo sin chocar, la maniobra le costó carísimo: cayó hasta el 16° lugar.
Lo que siguió fue una remontada tan meritoria como la caída. El pilarense fue recuperando terreno vuelta a vuelta, superó a Carlos Sainz, Esteban Ocon y Nico Hulkenberg, y se mantuvo cerca de la zona de puntos hasta que un Virtual Safety Car por el abandono de Lance Stroll (el tercero de la tarde, después de Leclerc y Alonso) le cortó el envión justo cuando tenía a tiro a Oliver Bearman. Aun así, terminó noveno, sumó por séptima vez en 13 fechas y Flavio Briatore calificó de “brillante” su capacidad de recomponerse tras el error.
Con ese resultado, Colapinto llegó a 21 puntos y se mantiene 12° en el campeonato de pilotos, ocho por debajo de Arvid Lindblad y tres por delante de Bearman.
Antonelli, el italiano que caminó sobre las aguas en su propia casa
Si hay un nombre propio del fin de semana, es el de Andrea Kimi Antonelli. El de Mercedes largó 19°, penúltimo, por la sanción de motor, y protagonizó una de las remontadas más recordadas de los últimos años en Monza: pasó siete lugares en las primeras vueltas, resistió el caos de la bandera roja y para la mitad de carrera ya estaba peleando con su compañero Russell por la punta.
La definición llegó por estrategia: aprovechando el VSC de Stroll, Mercedes metió a Antonelli a boxes por neumáticos medios frescos mientras Russell se quedaba afuera, al frente, con gomas mucho más gastadas. Con ese colchón de degradación a favor, el italiano fue cazando a su compañero y lo pasó rumbo a la Ascari a pocas vueltas del final para quedarse con la victoria en su propia casa, la primera de un piloto local desde Ludovico Scarfiotti en 1966.
Todo el fin de semana tuvo, además, un condimento de equipo: el sábado, Antonelli había sacrificado su propia clasificación —ya resignado a largar al fondo— para darle rebufo a Russell en la pelea por la pole. Toto Wolff reconoció después que, cuando sus dos pilotos empezaron a jugar entre ellos por la punta, tuvo el dedo en el botón de radio por si hacía falta bajar el tono de la pelea, aunque destacó que ambos compitieron en forma limpia.
El jefe de Mercedes también admitió que ya intuía, desde el sábado, que Antonelli iba a hacer algo especial en su casa. Antonelli cerró la fiesta con un festejo bien italiano: se tiró al público y coronó el podio en medio de una marea de hinchas de Ferrari rendidos ante el nuevo ídolo local.
El podio lo completaron Russell, segundo, y Verstappen, tercero con Red Bull.
Ferrari, entre la catástrofe y la autocrítica en su Gran Premio de casa
Para los tifosi que llenaron las gradas, la tarde fue una pesadilla. Con Leclerc afuera en la vuelta 2, la otra esperanza roja era Hamilton, que había largado cuarto pero terminó sexto, por detrás de los dos McLaren, sin poder hacer nada ante la falta de velocidad punta del auto en las rectas de Monza.
El propio jefe de equipo, Frédéric Vasseur, admitió en Sky Sport F1 que sabían de antemano que la carrera iba a ser complicada por la desventaja de velocidad máxima, pero que terminó siendo peor de lo previsto. Leclerc, por su parte, salió a cuestionar en conferencia que los medios estuvieran instalando un conflicto entre él y Hamilton a partir del cruce de la largada, mientras el británico deslizó que ya es “demasiado tarde” para pensar en jugadas de equipo a su favor.
Checo Pérez y el problema del motor: otra tarde dura con Cadillac
El fin de semana de Sergio Pérez en su primera experiencia con Cadillac en Monza fue, en sus propias palabras, una de las carreras más difíciles del año. El mexicano no llegó a tiempo con la evolución del motor Ferrari (el ADUO 2) ni con el nuevo alerón trasero que sí estrenó su compañero Valtteri Bottas, y eso lo dejó condenado en las rectas del circuito más rápido del calendario.
Terminó 18°, penúltimo, con una sanción de cinco segundos en la vuelta 31 por no respetar la vía de escape tras un despiste. Pérez explicó después que el ritmo en las curvas era parecido al de los rivales, pero que la diferencia en las rectas hacía imposible pelear contra los autos de alrededor, y ya mira hacia Madrid, la próxima cita del calendario, con la expectativa de recibir piezas nuevas.
Así quedó el Mundial de Fórmula 1 tras Monza
La victoria de Antonelli le permitió estirar la ventaja al frente del campeonato de pilotos: llegó a 267 puntos, 66 por delante de Russell (201) y 76 sobre Hamilton (191). En constructores, Mercedes profundizó su dominio con el 1-2 y saca una diferencia amplia sobre Ferrari y McLaren, que pelean por el segundo lugar del certamen de equipos.
Colapinto, como se dijo, se mantiene 12° con 21 unidades. La Fórmula 1 se prepara para el desembarco en Madrid, la próxima fecha del calendario 2026.
