Un objeto con características similares a las de un proyectil de mortero fue encontrado este sábado a la vera del Río de la Plata, en la zona de las barrancas de San Isidro. El hallazgo generó un operativo preventivo y el sector quedó resguardado ante la posibilidad de que se tratara de un artefacto explosivo.
El episodio ocurrió minutos antes de las 18, en las inmediaciones de la intersección de Roque Sáenz Peña y el río. Según la información conocida sobre el caso, el objeto tenía aproximadamente 50 centímetros de largo y se encontraba sobre uno de los márgenes.
Tras advertir la presencia del artefacto, la situación fue comunicada al 911. Poco después llegaron efectivos de la Comisaría Cuarta de San Isidro, quienes tomaron intervención y solicitaron la presencia de especialistas en explosivos.
Como parte del procedimiento preventivo, también participaron efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA). El lugar permaneció bajo resguardo mientras se desarrollaban las tareas correspondientes para determinar las características del objeto y establecer si podía representar algún tipo de riesgo.
Por el hallazgo se inició una causa judicial que quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Boulogne. La fiscal Mariana Castronovo se encontraba de turno y quedó al frente de las actuaciones.
Los peritos comenzaron entonces con el análisis del artefacto para establecer con precisión qué tipo de objeto era y si contaba con algún elemento que pudiera generar peligro. Hasta ese momento, la principal referencia era su similitud con un proyectil de mortero.
El episodio se sumó a una serie de hallazgos de artefactos sospechosos registrados durante 2026 en distintos puntos del país.

En enero, en la Ciudad de Buenos Aires, fue encontrado un proyectil de artillería de 75 milímetros junto a un contenedor de basura en Palermo. Las autoridades determinaron posteriormente que no tenía carga explosiva y el objeto fue trasladado para su neutralización.
En febrero, la Policía de Córdoba encontró una granada de mano modificada dentro de un recipiente plástico. El hallazgo se produjo después de que dos personas escaparan de un descampado y arrojaran el envase. Las pericias determinaron que se trataba de una granada FM-1 desmilitarizada, sin carga activa.
Durante ese mismo mes, un camión recolector detectó una bomba de aviación modelo MK-05 entre residuos en el barrio Villa Belgrano, en la ciudad de Córdoba. El artefacto tampoco tenía carga explosiva y fue secuestrado para ser sometido a análisis.

También en febrero, la Gendarmería Nacional encontró granadas activas y bombas molotov cerca de una red de gas de alta presión en los Bosques de Ezeiza. El operativo se había iniciado luego de que dos personas armadas huyeran del lugar tras disparar contra un efectivo que intentó identificarlas.
En mayo, agentes de la Policía de la Ciudad encontraron una granada de mano FM-1 deteriorada dentro de un tacho de basura en Constitución. Días después, durante los trabajos de refacción de un departamento en Recoleta, operarios hallaron otra granada, en este caso activa. El artefacto fue retirado del lugar para realizar posteriormente una detonación controlada.
Mientras tanto, en San Isidro, los especialistas continuaron con las pericias sobre el objeto encontrado a orillas del Río de la Plata para determinar su naturaleza y establecer si efectivamente se trataba de un proyectil de mortero y cuál era su nivel de peligrosidad.
