Un ciudadano mexicano señalado como un peligroso narcotraficante fue detenido en la Ciudad de Buenos Aires luego de que las autoridades confirmaran que sobre él pesaba un pedido de captura internacional emitido por Estados Unidos a través de una notificación roja de INTERPOL.
El detenido fue identificado como Rodolfo Junior Aguirre Covarrubias, de 48 años, quien fue localizado en un hotel del barrio porteño de Puerto Madero. La orden de arresto había sido emitida por la Oficina Central Nacional (OCN) de Washington.
De acuerdo con la información brindada por la Policía Federal Argentina, el operativo se concretó gracias a datos aportados por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y la Dirección Nacional de Migraciones. Las autoridades detectaron que el sospechoso había ingresado al país el pasado 8 de julio en un vuelo procedente de México.

Tras recibir la alerta, los investigadores federales lograron ubicar al prófugo y llevaron adelante el procedimiento en el lobby de un establecimiento hotelero ubicado sobre la avenida Macacha Güemes al 300, donde finalmente quedó detenido.
Aguirre Covarrubias estaba acusado por delitos vinculados con la posesión, distribución y comercialización de estupefacientes. Además, permanecía prófugo desde 2017 luego de haber incumplido las condiciones impuestas durante un régimen de arresto domiciliario.

Luego de su captura, el ciudadano mexicano quedó a disposición de la Justicia argentina mientras avanzaban las actuaciones correspondientes para su extradición hacia Estados Unidos. En la causa intervino el Juzgado Federal N.º 5, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, con la secretaría de Leandro Noguera.
Por su parte, la SIDE informó oficialmente que, una vez confirmado el ingreso del sospechoso al territorio argentino, se verificó su identidad junto con las autoridades estadounidenses para corroborar la vigencia del requerimiento judicial internacional.

Asimismo, el organismo precisó que el imputado era requerido por la Justicia del Distrito Norte de Illinois por una causa iniciada en 2016, en la que se lo investigaba por la posesión, distribución y comercialización de más de diez kilos de cocaína, cuyo valor estimado ascendía a unos 285.000 dólares. Según el comunicado, el acusado había recuperado la libertad bajo fianza, pero posteriormente incumplió las condiciones fijadas por el tribunal, lo que derivó en su condición de prófugo y en la emisión de la alerta internacional.
