La madre de un niño que denunció haber sufrido un presunto abuso sexual por parte del sacerdote cordobés Alejandro Nicola relató el difícil proceso que atravesó su hijo y aseguró que el cura “vigilaba y controlaba” a los alumnos de la institución educativa de Villa Carlos Paz donde ocurrieron los hechos denunciados.
La mujer, identificada con un nombre ficticio para preservar su identidad, contó que su hijo comenzó a manifestar cambios en su comportamiento hace más de un año. Según explicó, el menor atravesó episodios de angustia, modificaciones en su personalidad, dificultades para dormir y pesadillas.
“Empezó con el problema del control de esfínteres, después tuvo llantos desconsolados, momentos largos en los que no podía decir una palabra. Tenía miedo y nunca podía expresarse”, relató la madre al describir las consecuencias que habría sufrido el niño.
Ante esa situación, decidió llevarlo a una psicóloga con el objetivo de acompañarlo y ayudarlo a expresar lo que había ocurrido. La mujer contó que, durante una conversación con su hijo, logró conocer detalles de lo que presuntamente habría sucedido dentro del establecimiento.
Según el relato, el niño le explicó que dentro de la escuela había una vivienda donde residía el sacerdote y que desde allí “controlaba” los movimientos de los alumnos. La madre afirmó que luego habló con las autoridades del colegio y junto a la directora y la vicedirectora recorrieron el lugar señalado por el menor, donde comprobaron que allí vivía el párroco.
La denunciante realizó la presentación correspondiente ante la Justicia, continuó con el acompañamiento psicológico del niño y también recurrió al Polo Integral de la Mujer y a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF). Sin embargo, manifestó su malestar por la situación judicial y cuestionó que Nicola continúe en libertad.
“Todos los padres y madres sentimos mucha impotencia y bronca porque sigue libre como si nada. Evidentemente es un psicópata porque no le importa nada. Está totalmente cubierto y se siente protegido”, expresó.
El testimonio de otro padre y las denuncias acumuladas
Otro padre, también bajo identidad reservada, relató que su hija habría identificado al sacerdote en una fotografía y aseguró que los chicos sentían que eran observados permanentemente mediante cámaras y drones.
El hombre indicó que en diciembre de 2025 varios niños comenzaron a mencionar al sacerdote Alejandro Nicola y a referirse a él como un “monstruo”. Según su testimonio, los menores tenían miedo de hablar porque creían que podían sufrir represalias contra ellos o sus familias.
El padre explicó que inicialmente no tenían conocimiento de la situación, pero que junto a su pareja buscaron ayuda profesional. Luego, según relató, los especialistas confirmaron que la niña habría atravesado una situación traumática y comenzó a realizar dibujos donde representaba distintos episodios.
De acuerdo con su relato, la menor mencionaba situaciones en las que el sacerdote la llevaba al baño y hacía referencias a hechos de índole sexual. La familia realizó la denuncia en abril y, según indicó, en ese momento apareció otro niño mencionado por su hija.
Al igual que la primera denunciante, el hombre señaló que el sacerdote residía dentro del predio educativo de Villa Carlos Paz, una institución que cuenta con unos 2.600 alumnos de nivel inicial, primario y secundario. Según afirmó, esa ubicación le habría permitido tener acceso a distintos horarios y grupos de estudiantes.
El padre cuestionó además la demora en la investigación y sostuvo que, pese a las denuncias presentadas, hasta el momento Nicola no había sido imputado.
También apuntó contra la Iglesia por el respaldo que, según consideró, recibió el sacerdote, y mencionó una misa celebrada en la Catedral de Córdoba. “Es una vergüenza. Está avalado por el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba. Sentimos indignación”, manifestó.
Hasta ahora se registraron ocho denuncias judiciales contra Alejandro Nicola, aunque las familias creen que podrían existir más casos. Los padres de los niños reclamaron mayor rapidez en la investigación y el esclarecimiento de las acusaciones, mientras el sacerdote continúa en libertad y oficiando misas en Córdoba.
