Un importante desprendimiento de rocas sobre la calzada provocó el cierre total de un tramo de la Ruta Nacional 40, en el reconocido Camino de los Siete Lagos, ubicado en la provincia de Neuquén. La medida fue dispuesta por Vialidad Nacional luego de que enormes bloques cayeran sobre la carretera como consecuencia de las adversas condiciones climáticas que afectan a la Patagonia.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, el tránsito permanecerá interrumpido por tiempo indeterminado debido a la inestabilidad que presenta el sector y a la continuidad del temporal en la zona, lo que impide garantizar la seguridad de quienes circulan por el lugar.

El organismo nacional informó que el corte se encuentra en el tramo comprendido entre la ciudad de San Martín de los Andes y la zona de Catritre. Mientras tanto, equipos técnicos y operarios de Vialidad Nacional trabajaban en el sitio para retirar los bloques de piedra que quedaron sobre la ruta y evaluar el estado de la infraestructura antes de autorizar una eventual reapertura.
Desde el organismo señalaron que las persistentes inclemencias meteorológicas que afectan a la región cordillerana fueron el principal factor que provocó el desprendimiento de la ladera y el posterior bloqueo de la calzada.

Recomendaciones para quienes transitan por la zona
En el marco de las tareas de despeje, las autoridades de seguridad vial y Defensa Civil solicitaron evitar la circulación por los corredores cercanos durante la noche y la madrugada, ya que la ausencia de luz natural reduce considerablemente la visibilidad y aumenta los riesgos para los conductores.
Además, recomendaron realizar viajes únicamente cuando resulten indispensables, respetar las velocidades preventivas establecidas y seguir en todo momento las indicaciones del personal de Vialidad y de los banderilleros que trabajan en el operativo.
El tramo afectado conecta San Martín de los Andes con Villa La Angostura y constituye uno de los corredores turísticos más importantes de la Patagonia. Durante la temporada invernal suele presentar complicaciones por el congelamiento de la calzada, las intensas nevadas y las características geológicas del terreno, factores que incrementan el riesgo de desmoronamientos y otros inconvenientes para la circulación.
