Una banda narco que tenía operaciones entre San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, y Rosario, Santa Fe, fue desarticulada tras una serie de allanamientos que terminaron con seis personas detenidas. Entre los apresados se encontraba el supuesto jefe de la organización, un piloto aéreo acrobático de 29 años.
Durante los procedimientos también se secuestraron estupefacientes, armas de fuego, dinero, vehículos y un hidroavión experimental que, de acuerdo con la investigación, habría sido utilizado para trasladar cargamentos de droga.
El operativo fue llevado adelante por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, mediante la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas. La causa contó con la intervención de la UFI N° 1 temática de Estupefacientes, a cargo de la fiscal María Verónica Marcantonio, y del Juzgado de Garantías N° 2, conducido por el juez Ricardo Pratti, además de la intervención del juez penal de Rosario Rodrigo Santana.
El hidroavión de USD 70.000

Según se informó, la organización había establecido en Santa Fe su base logística aérea para movilizar droga hacia la región. En ese esquema, el presunto cabecilla, Maximiliano Nicolás Cafiero, piloto civil y acrobático de 29 años, había adquirido un hidroavión experimental anfibio por USD 70.000.

La aeronave permanecía escondida en un hangar privado ubicado dentro del aeródromo rural de Alvear, en el departamento Rosario. Los investigadores sospechaban que el hidroavión había sido utilizado tanto para el traslado como para el acopio de cargamentos de estupefacientes.
Junto con Cafiero fueron detenidas otras cinco personas que, de acuerdo con la investigación, habrían cumplido diferentes funciones dentro de la estructura.

Se trató de M. C. S., de 35 años, señalada por realizar tareas de ocultamiento; E. G., de 27, imputada por comercialización de estupefacientes; L. I. G., de 49, sindicada como vendedora al menudeo; J. R. C., de 52, señalado como integrante de la red de venta; y W. A. C., de 18, imputada por distribución local.

Además, fueron notificadas y luego quedaron en libertad N. C. A., de 17 años, quien quedó vinculada a una acusación por tenencia simple de estupefacientes, y G. A. O. C., de 60 años, padre del presunto líder de la banda y señalado como administrador financiero de la organización.
El hombre de 60 años quedó imputado, además, por tenencia ilegal de un arma de fuego.
Los 14 allanamientos

Los procedimientos se realizaron de forma simultánea en 14 domicilios. De ese total, 13 se encontraban en San Nicolás y el restante estaba ubicado en el departamento Rosario.
Los operativos permitieron identificar el presunto nodo de operaciones que la organización mantenía en territorio santafesino como parte de su estructura logística.

Entre los principales elementos secuestrados apareció un hidroavión experimental anfibio Lasermaster, modelo Piltri 1, matrícula LV-X436. La aeronave fue localizada en el aeródromo de Alvear.
Los investigadores también encontraron un Mercedes-Benz C250 que habría sido utilizado para evadir controles viales durante los desplazamientos entre Buenos Aires y Santa Fe. El vehículo contaba con balizas policiales y un sistema de sirenas sonoras.
A ese automóvil se sumó un utilitario Citroën Berlingo, que también quedó secuestrado como parte de los procedimientos.
Cocaína, marihuana, armas y dinero

Los allanamientos permitieron secuestrar más de 2,1 kilos de cocaína. La droga estaba distribuida entre un trozo compacto y 306 envoltorios que, según la investigación, estaban preparados para su comercialización.
También se encontraron 1,8 kilos de marihuana, repartidos en cuatro trozos compactos y seis paquetes.
En los domicilios fueron halladas además tres armas de fuego: un pistolón marca Rubí calibre .32 y dos carabinas calibre .22. Una de estas últimas estaba recortada. Todas las armas tenían sus respectivas numeraciones suprimidas.
Entre los demás elementos incautados figuraron $4.050.000, cinco teléfonos celulares, una balanza de precisión y envoltorios rectangulares que estaban destinados al embalaje de los estupefacientes.
La investigación, sin embargo, no quedó cerrada con las detenciones realizadas durante los operativos. La Justicia mantenía vigentes órdenes de captura internacional y pedidos de detención para otros dos presuntos distribuidores directos que estarían vinculados con la red logística de la organización.
