La Justicia de Córdoba ordenó la detención de Omar Ludueña, quien se desempeñaba como asesor del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Legislatura provincial y cumplía funciones bajo la órbita de la legisladora Alejandra Ferrero. La medida se produjo luego de que el hombre fuera imputado formalmente a partir de una grave denuncia por abuso sexual.
Según los elementos incorporados al expediente judicial, los hechos que fueron objeto de investigación habrían ocurrido de manera reiterada entre los años 2016 y 2017. Durante ese período, la víctima, identificada públicamente como Rocío, tenía 14 años.
Ludueña había ingresado a la planta de la Legislatura de la Provincia de Córdoba en 2011. Cuatro años después, en 2015, había conseguido pasar a la planta permanente, con lo que consolidó su situación laboral dentro de la estructura legislativa.
Luego de que los tribunales cordobeses dispusieran su aprehensión, la defensa del imputado rechazó las acusaciones formuladas en su contra. Sus abogados sostuvieron su inocencia y cuestionaron el origen de la denuncia al atribuirle supuestas motivaciones o “tintes electorales”, en un contexto marcado por la coyuntura política de la provincia.
El caso se incorporó además a una serie de antecedentes y controversias judiciales vinculadas con delitos de índole sexual que durante los últimos tiempos involucraron a distintos empleados, operadores y asesores relacionados con la estructura de la Unicameral cordobesa.
En medio de la investigación, la denunciante Rocío también contó públicamente parte de lo que atravesó durante esos años y se refirió a los obstáculos institucionales que, según su relato, encontró después de los hechos.
En declaraciones, la joven explicó el temor que sentía frente a la posibilidad de denunciar lo ocurrido y expresó: “Siempre tuve ese miedo porque sé cómo es la política, que hay mucha corrupción”.
Rocío también recordó la falta de contención institucional que, de acuerdo con su testimonio, había experimentado en aquel momento. Al referirse a una situación en la que fue consultada sobre lo sucedido, señaló: “En ese momento me preguntaron sentada al lado de ella y por supuesto dije que no por miedo, no me protegieron”.
Finalmente, la denunciante describió el impacto que tuvieron los episodios denunciados durante su adolescencia y sostuvo que los abusos continuaron después de aquel primer episodio. En ese sentido, afirmó: “Tristemente volví a ese lugar y seguí sufriendo abusos el resto de los años hasta mis 14”.
La causa continuaba bajo investigación judicial, mientras la Justicia avanzaba con las actuaciones correspondientes tras la imputación y la orden de detención contra el asesor del bloque radical.
