La Cámara Federal de Corrientes confirmó los procesamientos con prisión preventiva de trece personas acusadas de integrar una organización criminal transnacional vinculada al Tren de Aragua, luego de rechazar los recursos presentados por las defensas. La organización, de origen venezolano, está señalada por realizar maniobras de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Con esta decisión, el tribunal ratificó la resolución del Juzgado Federal N.º 1 de Corrientes, subrogado por el juez federal Gustavo Del Corazón de Jesús Fresneda, quien había ampliado los procesamientos al incorporar el delito de organización criminal, además de las imputaciones que ya habían sido confirmadas por lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
El principal acusado es el ciudadano venezolano Guillermo Rafael Boscán Bracho, identificado como líder de la denominada “Banda del Yiyi”, una estructura vinculada al Tren de Aragua. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional y fue detenido el 2 de octubre de 2023 por personal de Interpol de la Policía Federal Argentina en territorio correntino. Desde entonces permanece alojado bajo el Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (SIGPPLAR).
En marzo de este año, la Corte Suprema de Justicia de la Nación autorizó su extradición a Venezuela, donde es requerido para enfrentar cargos por extorsión agravada, homicidio intencional calificado, terrorismo, asociación para delinquir agravada, tráfico de armas y municiones y obstrucción de la libertad de comercio. No obstante, ese procedimiento permanece suspendido hasta que sea juzgado en la Argentina en el marco de esta investigación.
En el expediente local, Boscán Bracho está acusado por los delitos de lavado de activos y financiamiento del terrorismo junto a otras ocho personas. A su vez, otros cuatro imputados —dos hombres y dos mujeres— fueron procesados exclusivamente por lavado de activos.
La causa se originó tras la detención del presunto líder de la organización en octubre de 2023, cuando se tramitaba su extradición internacional. A partir de ese hecho se desarrolló una investigación que, según destacaron los fiscales, permitió desarticular una supuesta estructura criminal con conexiones y actividades en distintos países.
De acuerdo con la pesquisa judicial, los acusados habrían formado parte, al menos desde 2019, de una organización criminal dividida en dos células operativas. Ambas habrían estado dirigidas por Boscán Bracho, incluso mientras permanecía detenido, y tendrían como finalidad ejecutar maniobras destinadas al lavado de activos y al financiamiento de actividades de la organización fuera del país.
