La Municipalidad de Córdoba dispuso la clausura del bar Wachitas, un local que en los últimos días había quedado bajo la atención pública tras ser mencionado en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega. Entre las versiones que circularon se señaló que Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima, se presentaba como productora de eventos del establecimiento.
La medida fue adoptada por el Ente de Fiscalización y Control municipal, que determinó el cierre del comercio luego de constatar que desarrollaba actividades y mantenía condiciones que no coincidían con las autorizaciones otorgadas por la autoridad competente.
Desde el organismo también indicaron que el local, ubicado en la calle Ituzaingó al 521 de la ciudad de Córdoba, ya había recibido advertencias previas y acumulaba tres clausuras anteriores por distintos incumplimientos.
Durante la última inspección se detectaron serias deficiencias en las instalaciones eléctricas, ausencia de señalización adecuada, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales que no habían sido informadas oficialmente.
Además, trascendió que las fajas de clausura habían sido colocadas el martes, pero fueron dañadas pocas horas después. Ante esa situación, inspectores municipales regresaron al lugar y realizaron una nueva actuación.
En paralelo, durante el avance de la investigación por el crimen de Agostina Vega, el bar había sido relacionado con presuntas actividades irregulares. También se mencionó que la propietaria del vehículo utilizado por Claudio Gabriel Barrelier para trasladar el cuerpo de la joven trabajaría en el establecimiento.
Frente a la difusión de comentarios y publicaciones que involucraban al local con el caso, Wachitas Bar emitió un comunicado para despegarse de la causa. “Las personas señaladas en algunas publicaciones no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento. Cualquier afirmación en sentido contrario es incorrecta”, expresó el comercio.
