Franco Colapinto no pudo contener las lágrimas al bajarse de su Alpine después del Gran Premio de Italia. La frustración pudo más que el consuelo de haber sumado dos puntos con el noveno puesto, porque el argentino sabe que en Monza tuvo entre sus manos la posibilidad de lograr uno de los mejores resultados de su carrera y un error se lo arrebató.
Colapinto había firmado un comienzo de carrera soñado. Largando desde la séptima posición, aprovechó el excelente rendimiento que Alpine mostró durante todo el fin de semana en el Templo de la Velocidad para escalar posiciones rápidamente. En las primeras vueltas ya había alcanzado el tercer lugar, soñando en grande con un podio histórico que hubiera sido el primero de un piloto argentino desde los tiempos de Carlos Reutemann.
Pero la Fórmula 1 es un deporte de milímetros y decisiones en fracciones de segundo. En la vuelta 6, justo después del relanzamiento provocado por el fuerte accidente de Charles Leclerc (Ferrari), llegó el error fatal. Colapinto se despistó de manera insólita en un momento crítico de la carrera, cayendo estrepitosamente del tercer al decimosexto lugar.
“Estoy triste, muy frustrado”
Al cruzar la meta en la novena posición, después de una remontada que demostró el carácter del piloto argentino, Colapinto no pudo disimular su decepción. Las emociones se desbordaron y el piloto se bajó del monoplaza visiblemente afectado, pidiendo disculpas una y otra vez por el error cometido.
“Fue una carrera dura, muy, muy frustrante. Creo que tenía una gran oportunidad y no la aproveché, así que estoy triste, triste por eso”, reconoció Colapinto con la voz quebrada al finalizar la competencia.
El argentino fue claro al analizar lo sucedido: “Creo que podría haber sido una gran carrera y un… y un gran error así. Perdí una oportunidad muy, muy importante para mí, así que, güey… Un poco triste, pero hay que aprender de esto, y sí”.

El mensaje de su ingeniero: “No tenés que pedir perdón”
Mientras Colapinto se disculpaba con el equipo, Stuart Barlow, su ingeniero de pista, no dudó en salir a contenerlo y darle ánimos. A través de la radio del equipo, el británico le transmitió un mensaje claro y contundente:
“Tenés que estar orgulloso. Hiciste una gran carrera y no tenés que pedir perdón por absolutamente nada”, le dijo Barlow a su piloto, intentando que el argentino dimensionara la magnitud de su recuperación desde el decimosexto hasta el noveno puesto.

Un fin de semana para olvidar… pero con aprendizaje
Lo que más duele en el box de Alpine y en el corazón de Colapinto es saber que el rendimiento del Alpine A526 durante todo el fin de semana en Monza merecía un resultado mucho mejor. El monoplaza francés mostró un paso competitivo en el circuito de alta velocidad, con Pierre Gasly incluso logrando la pole position el sábado (aunque luego cayó al séptimo puesto en carrera).
Colapinto lamentó especialmente el error cometido después del relanzamiento por el accidente de Leclerc, considerando que fue en ese momento preciso cuando se le escapó la oportunidad de oro.
La remontada que demuestra el carácter de Colapinto
A pesar de la frustración, el noveno puesto y los dos puntos sumados no son menores. Recuperarse desde la decimosexta posición hasta entrar al top 10 en un circuito tan exigente como Monza, donde los adelantamientos son complicados a pesar de las rectas largas, demuestra el talento y la determinación del piloto argentino.
Colapinto supo aprovechar el increíble rendimiento que mostró el Alpine a lo largo de todo el fin de semana para escalar posiciones de manera constante en la segunda mitad de la carrera, aunque la victoria final fue para el italiano Kimi Antonelli (Mercedes), quien protagonizó una remontada histórica largando desde el decimonoveno puesto.

Mirada hacia adelante: Madrid espera
Ahora, el piloto argentino deberá procesar esta montaña rusa de emociones y sacar conclusiones positivas de una carrera que pudo ser histórica pero terminó siendo un ejercicio de resiliencia. La próxima fecha del campeonato será el fin de semana que viene con el Gran Premio de España en el Madring de Madrid, un circuito urbano donde Colapinto tendrá una nueva oportunidad para demostrar que aquel podio que se le escapó en Monza puede convertirse en realidad en suelo español.
Como bien le dijo Stuart Barlow: tiene que estar orgulloso. Porque aunque el error dolió, la capacidad de reacción de Franco Colapinto en Monza fue la de un verdadero piloto de Fórmula 1.
