La Justicia condenó a Christian Mauricio Gilardenghi a dos años y seis meses de prisión efectiva por haber suministrado cocaína a una adolescente de 17 años que murió minutos después dentro de su domicilio en Villa Ortúzar. La decisión fue adoptada por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 por un hecho ocurrido en noviembre de 2021.
El fallo fue dictado por el juez Pablo Vega, quien consideró acreditado que el acusado le proporcionó la droga a la menor. Además de establecer la pena, el magistrado rechazó los planteos de prescripción de la causa y la declaración de inconstitucionalidad de la calificación penal impulsados por la defensa. También dispuso que, una vez que la sentencia quede firme, se proceda a la detención de Gilardenghi.
El hombre, de 49 años, fue hallado responsable del delito de “suministro de estupefacientes a título gratuito para uso de la persona que lo recepta”, agravado por haberse cometido contra una menor de edad. Los fundamentos completos del fallo serán dados a conocer el próximo 25 de junio.
Durante el debate oral intervino la fiscal María Luz Castany, integrante de la Fiscalía General N°30 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal. En sus alegatos había solicitado una condena de tres años y seis meses de prisión al sostener que el acusado también debía responder por el delito de homicidio culposo.
La reconstrucción de los hechos
Según expuso la fiscal durante el juicio, el 16 de noviembre de 2021 la adolescente dejó a una niña a la que cuidaba, saludó a su novio a la distancia y luego tomó un colectivo de la línea 111 con destino a la vivienda del imputado, ubicada sobre la calle Mariano Acha al 1000.
Castany sostuvo que la joven solía comprarle marihuana al acusado y que este había mantenido una relación sentimental con una amiga de la madre de la víctima.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la fiscalía, la adolescente llegó al domicilio alrededor de las 20:13. Poco más de media hora después, a las 20:46, Gilardenghi llamó al 911 para informar que una amiga estaba sufriendo convulsiones. Diez minutos más tarde volvió a comunicarse para solicitar una ambulancia. En paralelo, arribó al lugar una unidad médica proveniente del Hospital Tornú, ubicado a pocas cuadras de la vivienda.
Los profesionales de la salud realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, aunque no lograron revertir el cuadro. La adolescente fue declarada muerta a las 21:15.
La autopsia estableció que el fallecimiento se produjo como consecuencia de una congestión, edema pulmonar y meningoencefálico derivados de una sobredosis de cocaína. Ese resultado fue uno de los elementos centrales analizados durante el juicio.
Los testimonios incorporados al debate
La representante del Ministerio Público Fiscal señaló que, según los registros y declaraciones obtenidas durante la investigación, el acusado le había ofrecido en distintas oportunidades drogas y dinero a cambio de mantener relaciones con él, propuesta que la adolescente nunca aceptó.
Asimismo, recordó que varios testigos aseguraron que Gilardenghi le regalaba cocaína desde hacía meses debido a que la joven no contaba con dinero para adquirirla. Esos mismos testimonios indicaron que la adolescente les había manifestado a sus amigas que el consumo se había convertido en “un vicio que no quería tener”.
“No solo le facilitó la cocaína al regalársela sino que la inició en ese consumo”, sostuvo Castany durante el juicio. En la misma línea, agregó: “La inició en el consumo, le vendió drogas desde sus 16 años, él era una persona adulta, le llevaba 28 años”.
Finalmente, la fiscal afirmó que el acusado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad de la víctima. “El imputado sedujo a la víctima para consumir la cocaína dentro del domicilio, sabiendo el perjuicio que es para la salud, dándosela gratis”, concluyó.
